Home » Investigación

Bancomunidad en Oaxaca una expriencia rica en lo social

Publicado por @Shinji_Harper el martes, 2 diciembre 2008
Sin Comentarios


Por Carlos G. Plascencia Fabila[1]

Oaxaca, México.- Tuve la oportunidad de participar en una investigación que me llevó a conocer al Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl A.C., y a las personas que ahí trabajan. La experiencia fue sumamente rica y estimulante al ser testigo del trabajo solidario que este centro realiza.

La sede de Centéotl se encuentra en Zimatlán de Alvarez, Oaxaca, a unos treinta y cinco minutos de la capital del estado. Esta organización de desarrollo comunitario lleva a cabo proyectos relacionados con la producción e industrialización de amaranto, la captación y uso del agua, cultivo de peces, promoción de cunigallineros, establecimiento de viveros con fines de reforestación, agricultura intensiva, producción de juguetes de madera, creación de condiciones para el empleo juvenil y acciones de educación formal e informal, entre otros. Pronto iniciará un proyecto de comunicación a partir del establecimiento de una radiodifusora comunitaria.

Centéotl inició en 2001 un programa denominado Bancomunidad. Se trata de un sistema de micro créditos para mujeres pobres que opera por niveles de financiamiento según capacidades de ahorro y pago. Mujeres de muy modestos recursos pueden así tener acceso a créditos que la banca privada no proporciona. El programa sigue la metodología paradigmática del Grameen Bank de Bangladesh[2]. Parte de esa metodología se ve reflejada en los principios Básicos de Bancomunidad y que han sido adaptados a la cultura indígena local.

Principios[3] básicos de Bancomunidad

  • Asumimos conscientemente la Disciplina, la Solidaridad, el Valor y el Trabajo como principios básicos de nuestro grupo.
  • Daremos a la tierra el trato que le han dado nuestros antepasados, como la Madre que nos alimenta, no lastimaremos sus entrañas con químicos y basura y la reforestaremos en tiempo de lluvias.
  • Cultivaremos con métodos naturales hortalizas, principalmente amaranto. Comeremos una parte de nuestra cosecha y el resto la venderemos.
  • Cuidaremos el agua, no la desperdiciaremos y para beberla la hemos de hervir.
  • Brindaremos a nuestras hijas el mismo apoyo que a nuestros hijos para que estudien, trabajen y sean felices. Con ello daremos ejemplo de que hombres y mujeres tenemos los mismos derechos.
  • Tendremos el número de hijas y de hijos que podamos brindarle una vida digna.
  • Siempre estaremos listas para hacer “guelaguetza”, ayudándonos unas a otras y no dejaremos que alguna de nosotras se quede atrás.
  • Nunca venderemos nuestra conciencia.
  • Trabajaremos para que en nuestras casas, en nuestros grupos, en nuestras comunidades y en el país haya una paz con justicia y dignidad.
  • Rescataremos con orgullo y sin avergonzarnos nuestras tradiciones locales que dan salud a nuestro cuerpo y a nuestro espíritu.

¡Por una vida digna de la mano caminamos!

Las mujeres de Bancomunidad se organizan en grupos denominados colmenas. Actualmente operan 85 colmenas formadas por 2,245 mujeres de 30 comunidades. Cada colmena está integrada por seis grupos de cinco socias del mismo barrio o comunidad buscando con ello que la base para el funcionamiento del sistema sea la confianza y el conocimiento mutuos.

Cada colmena realiza una reunión semanal de una hora de duración.

Empieza siempre con puntualidad (un reloj de pared en cada lugar da fe de ello, y todas las mujeres están pendientes de sus manecillas); se pasa lista, se lee la relatoría de la reunión anterior y se recuerdan en voz alta los principios básicos. Después, se abordan diversos temas relacionados con la equidad de género, la salud, la violencia familiar, el maltrato, la menopausia, el cultivo y consumo del amaranto, la drogadicción, las elecciones, etcétera. Los temas son elegidos y expuestos libremente por cada grupo de mujeres que constituye la colmena. Ocasionalmente, Centéotl ha establecido alianzas con otras organizaciones civiles para apoyar estos espacios de capacitación con temas tales como participación ciudadana y capacitación electoral. Al respecto, una beneficiaria de Bancomunidad comentó:

“También, dentro de todos esos temas, tuvimos la capacitación de cuando se acercaban las elecciones para presidente de México. Se nos habló de qué desempeño tienen el presidente, los diputados, los senadores. Más que nada fue información. Nos hablaron también, no con el fin de decirnos por quiénes íbamos a votar, sino… que nosotros tenemos que decidir por quién y no que se nos imponga la decisión de votar por quién, sino que nosotras somos libres de votar por quien decidamos”

Antes de finalizar la reunión, la representante de cada grupo realiza con la promotora de Centéotl las operaciones de pago de créditos y ahorro.

Mientras estas operaciones se realizan, las mujeres, de manera muy libre, intercambian información, examinan formas de resolver situaciones problemáticas y comparten sus conocimientos. En estos momentos se abre un espacio de socialización en el que las mujeres platican cómo les va con sus hijos, con su marido o simplemente cuentan llenas de gusto lo gratificante que es salir de paseo a otra comunidad. En este sentido, alguien comentó:

“De verdad que me divertí, conocer otros lugares, otras gentes y otras plantas es bien bonito. ¿A poco ustedes nunca salen de paseo?

Por último, la promotora somete a la consideración de la colmena la autorización de nuevos créditos. Una de las beneficiarias entrevistadas comentó:

“Aquí todas somos líderes, ninguna es más que otra. La promotora cumple con    su función, pero ella no toma decisiones por sí sola. Es la asamblea la que toma las decisiones”

Para finalizar la reunión, las mujeres aplauden con entusiasmo y rápidamente hacen acuerdos para otras actividades.

Es importante consignar que la tasa de recuperación del sistema de Bancomunidad, tiende a ser del 100 por ciento dada la disciplina, responsabilidad y compromiso que se genera al interior de las colmenas.

El sistema de ahorro y crédito de las colmenas brinda más beneficios que cualquier otra caja de ahorro y crédito comercial de la zona. Los montos de crédito empiezan en el nivel uno, que corresponde a mil pesos, pagaderos con una cuota semanal de 50 pesos. Los montos del préstamo aumentan en función del cumplimiento previo, y alcanzan los 5 mil como máximo, aunque las mujeres pueden solicitar más si así lo desean. Además del pago obligatorio existe un esquema de ahorro voluntario, con el cual se crea un fondo que puede utilizarse cuando alguna de las beneficiarias no puede cubrir lo que le corresponde. Cada una de las participantes elige libremente en qué “proyecto productivo” va a emplear el dinero. No existen restricciones ni condiciones para ello. Para ingresar a una colmena no hay más requisitos que cumplir puntualmente con los pagos y aceptar la responsabilidad con el grupo, es decir, que cada grupo de cinco personas asuma el compromiso de todas en cuanto al cumplimiento en los pagos. De este modo, el riesgo del crédito se socializa o internaliza por parte de la colmena.

La modalidad que asegura el uso adecuado del recurso es que la colmena supervisa que el dinero efectivamente se ejerza en la actividad o iniciativa para el que fue solicitado. Los créditos se han empleado en muy diversos proyectos: elaboración y venta de nicoatole; engorda de marranitos; producción de cerámica; elaboración de queso; herramientas para consolidar talleres familiares; mercancía para tienda de abarrotes, reses para venta en carnicería, elaboración de pan, producción de flores, compra y venta de cosméticos o ropa; entre otros.

Con el programa de Bancomunidad también se busca fortalecer la capacidad de gestión de las mujeres. Las actividades les permiten descubrir y reconocer sus cualidades para el desarrollo de proyectos productivos y, al mismo tiempo, encuentran estímulos para el ejercicio de sus derechos; con ello las participantes elevan su autoestima. Para ellas es muy importante manejar su propio dinero.

Un aspecto relevante es que el programa crea un espacio autónomo sumamente valioso para las mujeres. Como señaló una de las beneficiarias:

“Tenemos una hora para nosotras solitas, esperamos así el día y esa hora a la semana, con ansias”.

Las colmenas no son solamente un espacio en el que se fomenta el ahorro; también se estimula el intercambio de conocimientos y experiencias, se afirma la dignidad de la mujer y se pasan buenos momentos; en nuestras visitas observamos que en las colmenas de Santa María Coyotepec y San Pablo Huixtepec, la risa estuvo presente en buena parte de las reuniones. La convivencia es agradable y genera muchas simpatías entre las participantes.

Otro detalle interesante en esta última comunidad es que, al no llegar la promotora de Centéotl, debido a un grave problema personal, la reunión empezó en punto de la hora señalada y fluyó sin ninguna dificultad. Esto muestra el grado de organización e independencia logrado por esta colmena.

Todas las mujeres que participan en Bancomunidad se reúnen anualmente para reflexionar sobre sus acciones y retroalimentarse. Valoran el trabajo realizado, ubican posibles problemas y plantean alternativas de solución.

Bancomunidad se distingue claramente de otras experiencias análogas instrumentadas en la región. Por ejemplo, la caja de ahorro y préstamo de la comunidad de El Trapiche tiene diferencias muy grandes en cuanto a la organización, la metodología de trabajo, los fines y la riqueza de la autogestión (esta caja no es de Bancomunidad), se evidencia una forma de dirección del grupo totalmente vertical a cargo de un ex-agente municipal. La organización existe solamente por el beneficio que puede reportar el esquema de ahorro y préstamo y no se observa mayor confianza entre las integrantes del grupo.

Posiblemente, esto se debe a que el grupo carece de un espacio de diálogo para las beneficiarias y la reticencia a generar un sistema de incentivos que socialice el riesgo del crédito e imponga así normas de gestión fundadas en la cooperación, la confianza y la obligación moral.

Bancomunidad no es solamente un sistema de micro créditos sino un espacio en donde las mujeres conviven, aprenden unas de otras, construyen propuestas para dar solución a los problemas que enfrentan en su vida cotidiana, desarrollan capacidades para llevar a cabo proyectos productivos, revaloran su lugar dentro de la familia al tener y manejar sus propios recursos económicos y establecen lazos de solidaridad con su colmena y comunidad.

Al parecer, parte del éxito del Centro de Desarrollo Comunitario Centéotl se debe a puntos tales como los siguientes: todos los miembros de la organización son de la región; la constancia de Centéotl, al llevar más de cinco lustros trabajando en la Sierra Sur y los Valles Centrales le ha permitido profundizar en la problemática local (un estudio realizado por el Centro de Encuentros y Diálogos Interculturales reveló que, en los últimos 15 años, Centéotl era la única organización civil de Oaxaca que no había cambiado de región para continuar trabajando); el compromiso social de los promotores que se refleja en el trabajo cotidiano; la capacitación permanente y la innovación metodológica constante.

Por supuesto que son muchas otras cosas las que han permitido que Centéotl sea reconocida como una organización exitosa y goce de gran prestigio en Oaxaca. En este sentido, el amor al trabajo por los más pobres ha sido fundamental.

Notas

[1] La Secretaría de Desarrollo Social lanzó una convocatoria nacional para identificar las mejores prácticas de política social impulsadas por las organizaciones de la sociedad civil. Bancomunidad resultó distinguida como una las Mejores Prácticas Sociales 2003. La responsable del programa es Teresita de Jesús Santaella.

[2] El Premio Nobel de la Paz 2006 le fue otorgado a Muhammad Yunus, fundador del Grameen Bank, quien decía: “Al hombre no se le debe dar pescado, sino enseñarlo a pescar” (La Jornada, sábado 14 de octubre de 2006 AFP y REUTERS)

[3] Estos principios, a decir del exdirector de Centéotl, Othón Cuevas, tuvieron como uno de sus referentes fundamentales la agenda denominada UN PROYECTO DESDE LA SOCIEDAD CIVIL PARA OAXACA: “los 10 mandamientos de Bancomunidad, están basados, justamente, en esa producción teórica en la que participó muchísima gente”

Artículo publicado originalmente en la Revista CHRISTUS, Marzo-abril 2007, No.759 y reproducido con permiso de Mario Monroy

 

 

Fuente: Vinculando.org



 

Rayón No. 704, Zimatlán de Álvarez. Oaxaca. 
C. P. 71200
Teléfono: 01 (951) 57 1 6576
Fax: 01 (951) 57 1 6576
Correo electrónico: centeotlac@prodigy.net.mx

Comentarios

comments

Comenta el articulo!

Agrega tu comentario, o trackback desde tu propio sitio. Tambien puedes suscribirte a los comentarios via RSS.

No se toleraran conductas inapropiadas. No spam.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio esta habilitado para el uso de Gravatar.