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Cumbre del Cambio Climático: ¿y las soluciones para cuándo?

Publicado por @Shinji_Harper el Viernes, 26 Diciembre 2008
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Por Gerardo Honty 

 

Oaxaca, México.- La conferencia gubernamental sobre cambio climático, celebrada en Poznan (Polonia) no pretendía llegar a acuerdos de fondo. Pero era un paso más en un camino de dos años trazado en el anterior encuentro y que pretende concluir con un gran acuerdo sobre cambio climático, reformando el Protocolo de Kyoto. Pero lo más probable que pase es que se logre un acuerdo magro e inútil que le dé continuidad al magro e inútil Protocolo de Kyoto.

Desde que se firmó en 1997 el Protocolo de Kyoto, sobre el cambio climático, se sabía que era absolutamente insuficiente para resolver los problemas del clima pero tenía la virtud de iniciar un camino. Existía la esperanza de que los acuerdos futuros fueran encontrando los mecanismos para alcanzar las soluciones efectivas. Sin embargo, lo único que se ha aprendido en estos años es cómo el arte de la negociación política puede ser tan eficiente para obtener resultados tan infructuosos.

Muchos temas están en discusión en este acuerdo, varios de ellos de difícil dilucidación como la inclusión de la energía nuclear, la captura y almacenamiento de carbono o la conservación de bosques como actividades para reducir emisiones. Sin embargo el eje central de la discusión es la misma desde que se firmó la Convención sobre el Cambio Climático en el año 1992: ¿quién paga?

Evitar el cambio climático y mitigar sus impactos requiere de cambios profundos en la estructura de producción, consumo y distribución de la riqueza (al interior y entre los países). No se arregla con eficiencia energética, avances tecnológicos y educación ambiental. Implica dejar de consumir carbón, petróleo y gas natural (que representan el 80% de la energía que hoy se engulle en el planeta), acabar con la deforestación (la mayor causa de emisiones en países como Brasil e Indonesia) y con las formas convencionales de la agricultura (la más importante fuente de emisiones en América Latina).

Desde hace diez años asistimos a la misma discusión: los países desarrollados no van a asumir mayores compromisos de reducción de emisiones ni aportar los fondos necesarios para adaptación, si los países en vías de desarrollo (al menos los de mayor PBI) no asumen sus propios compromisos. A su vez, estos últimos sostienen que no son responsables del cambio climático y si no les transfieren recursos y tecnologías no están en capacidad de afrontar planes de reducción de emisiones. ¿Quién paga? Este y ningún otro fue el asunto central en Poznan, como lo fue en Kyoto, en los anteriores encuentros de los gobiernos, y lo será en los futuros. Y como siempre será el motivo del nuevo fracaso.

Las insuficientes esperanzas

Tres novedades ocurridas en Poznan han renovado las esperanzas de muchos actores y analistas. Estas son, el nuevo compromiso de la Unión Europea (UE), la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca y los compromisos voluntarios de algunas economías emergentes: Brasil, China India y México.

Mientras estaba finalizando la reunión de Poznan, otra cumbre en Bruselas cerraba un largo proceso de negociación interna en la Unión Europea con el acuerdo “20 + 20 +20”: 20% de reducción de emisiones y 20% de energías renovables para el 2020. Por su parte el electo presidente Obama, a través de su enviado a Poznan, John Kerry (la delegación oficial aún está bajo las órdenes de Bush), mandaba señales de cambio en su política climática internacional y existe una enorme expectativa en el papel que Estados Unidos va a jugar en las negociaciones que ocurrirán a lo largo de 2009.

Sin acciones  no se podrá comabtir el cambio climático

Sin acciones no se podrá comabtir el cambio climático

La Unión Europea ha sostenido un liderazgo evidente en todos estos años en lo que hace a sus políticas para enfrentar el cambio climático. Y quizá sea la única esperanza verdaderamente fundamentada que se puede tener de cara a Copenhague. Pero resulta muy difícil aceptar que un país como Estados Unidos, que se ha dedicado sistemáticamente durante una década a minar todos los acuerdos sobre clima vaya a tener un giro de 180 grados en su política exterior sobre el tema, simplemente porque cambie su presidente. Máxime en un año en el que la crisis económica le va a exigir a Obama recursos y compromisos con el sector empresarial estadounidense que difícilmente puedan contemplar los costos de la reducción de emisiones.

Desde los países en vías de desarrollo se enviaron algunos mensajes de cambio. Brasil, el mismo día que comenzaba la conferencia en Poznan presentaba en Brasilia su “Plan Nacional de Cambio Climático”. Sin embargo, el documento (de 156 páginas) no establece cronograma, ni metas, ni instrumentos, ni responsables de las acciones que promete. Por su parte México, que anunció una reducción de 50% en sus emisiones para el 2050, dejó en claro hasta dónde llegará su compromiso: “Queremos reducir emisiones incluso si hay inacción de otros. Para eso necesitamos ayuda financiera y tecnología. Pero tenemos prioridades como la pobreza y sólo aceptaremos objetivos voluntarios, porque otros ya se desarrollaron emitiendo CO2”, afirmó en Poznan el secretario de Medio Ambiente mexicano, Juan Rafael Elvira.

En Poznan se avanzó poco. Pero sobre todo quedó claro que los ejes centrales que traban los avances se mantienen incambiados. El sentido de la urgencia y profundidad de los cambios necesarios reclamado por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático y repetido por todos los medios a lo largo y ancho del planeta, no llegó aún a la mesa de negociaciones. Si se analiza objetivamente la historia de la Convención sobre Cambio Climático no queda otra previsión posible para el próximo encuentro, en Copenhague, más que el fracaso. No tanto el fracaso de la falta de un acuerdo. Sino el fracaso de un acuerdo insípido, ineficaz, improductivo e inútil.

(*) El autor es analista en temas de energía y cambio climático en CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social)

 

 

 

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Comentarios

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1 Comentario »

  • LIc. Francis Saucedo Zavala dijo:

    México, D. F. a 26 de octubre de 2009

    CUMBRE SOBRE CAMBIO CLIMATICO

    SEÑOR DIRECTOR:
    Previendo la urgencia que, a nivel mundial, se debe tratar el Cambio Climático, el Secretario General de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, convocó a todas las naciones del mundo, a reunirse en la Cumbre sobre el Cambio Climático, el día 22 de septiembre de 2009, donde más de 100 países respondieron a fin de impulsar un acuerdo sobre el Clima en Copenhague, Dinamarca en los días 7 al 18 de diciembre de 2009.
    Cada uno de nosotros, estoy segura, ha experimentado el cambio. Tenemos, por ejemplo, en un día las cuatro estaciones del año: salimos abrigados, por la tarde hace mucho calor, en la noche llueve y después sigue el calor. Entonces, si nuestra casa es el Planeta tierra, todas las naciones del mundo y sus grandes industrias y avanzada tecnología deben participar como un gran equipo de trabajo, buscando soluciones y buenos resultados, dejando a un lado lo que no va a contribuir a ello.
    Como podemos observar, la amenaza del cambio es muy seria y por ello nos debemos involucrar en qué debemos de hacer cada uno de nosotros. El Escritor y Humanista L. Ronald Hubbard en su obra El Camino a la Felicidad ha expresado: la idea de que compartimos el planeta y que podemos y debemos ayudar a cuidarlo, puede parecer muy grande, y para algunas personas, estar bastante más allá de la realidad, Pero en la actualidad, lo que sucede en el otro lado del mundo, aunque sea tan lejos, puede afectar lo que sucede en tu propio hogar. Descubrimientos recientes, realizados mediante sondas espaciales a Venus, muestran que nuestro mundo podría deteriorarse hasta un punto en que ya no pueda sustentar la vida, y esto podría suceder durante nuestra vida. Si se talan demasiados bosques, se contaminan demasiados ríos y mares, si se ensucia la atmósfera, ése será nuestro fin. La temperatura de la superficie de la Tierra puede llegar a ser demasiado alta, la lluvia puede convertirse en ácido sulfúrico; todos los seres vivos podrían morir.
    Es mucho lo que la gente puede hacer para ayudar a cuidar el planeta; empieza con la idea de que debemos hacerlo, progresa al sugerir a otros que deberían hacerlo…” (precepto 12) (www.twth.org)
    Gracias por leer estas líneas de las cuales agradeceré su publicación.
    Atentamente,
    Lic. Francis Saucedo Zavala
    Directora de Comunicación Social de
    Programas Comunitarios de AMC
    Av. Chapultepec 540, Colonia Roma
    Delegación Cuauhtemoc, C. P. 06700, México, D. F.

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