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Chinches

Publicado por @Shinji_Harper el Lunes, 9 Febrero 2009
2 Comentarios


El Canto de las Sirenas

 

Por Ulises Torrentera G

 

 

Chinches

En todas sus clases

En todas sus clases

 

                                                             Tanto que las flores se perfilaban por los senderos

nocturnos, y aunque pocas eran visibles

su historia resonaba más que el zumbido

de chinches y el chasquido de palos que alentaba al fondo,

convirtiéndolo a rastras en un nuevo hecho del día.

John Ashbery

 

Si voy a cines baratos me comen las chinches.
No tengo dinero para cines lujosos.

Jack Keruac

 

Oaxaca, México.-En Bajo el volcán, Malcolm Lowry describe el sufrimiento de su protagonista una noche, en un cuarto de hotel: el ataque de las chinches. Un extrajero no puede enseñarnos lo obvio. Quien ha padecido tales ataques nocturnos, en medio de un profundo sueño, sabe a lo que me refiero. Ocultas durante el día en las grietas de la madera, en las rajaduras de los muros, en alguna comisura de un  mueble, las chinches (Cimex lectularius) afilan sus punteros que succionan la sangre de su hospedero mientras duerme.

Pero al poco tiempo de ser atacado, la persona se despierta con la sensación de una invasión tumultoria. Si las sábanas son blancas, a las chinches se les verá huir tan pronto se encienden las luces. A pesar de su tamaño, esta sabandija camina muy deprisa y se oculta con suma rapidez. No es para menos, sus patas están adaptadas para saltar, andar y agarrar. Hay chinches de campo pero sus mandíbulas y cuerpo succionador es apto para la obtención de savia de las plantas, por tanto  son inofensivas a los humanos.

Se les persigue y pueden atraparse a varias chinches y cuando se cree que el problema ha terminado, apagas la luz para conciliar el sueño. No bien Morfeo llega triunfante, de nuevo las molestias de los piquetes. Otra vez las chinches. Esta operación puede durar toda la noche. Cuando llega el alba, también las chinches se retiran. Y ello puede ocurrido todas las noches. Hay quien, desesperado, decide quemar la cama y el colchón, pero ello resulta inútil pues las chiches también se resguardan en los lugares más insospechados de los muros o de otros muebles, incluso de los techos.

Las chinches despiden un olor característico y alrededor de donde incuban sus huevecillos secretan una sustancia parda, como sangre coagulada. Seguramente sea una combinación de sangre y un humor del insecto. El olor es un tanto repugnante. Pero si detectan esas manchas se llega a la guarida de ese vampirillo.

Si me pidieran en este momento un remedio o un fungicida para esta plaga nocturna no sabría recetarlo, en cambio podría decirle que una vez aplicado el veneno en los muebles es imperioso sacarlos al sol para que los huevecillos y aun las mismas chinches “se sequen” y no continúen reproduciéndose.

Así como las cucarachas, las ratas y los piojos, las chinches –más sigilosas, más discretas- seguirán al género humano hasta que éste se extinga. No es de dudar que algunas de estas especies sobrevivan a los seres humanos. Creo, y así coinciden muchos, que lo sea la cucaracha. Finalmente no me importa, para entonces todos los reunidos en esta asamblea mundial habremos perecido.

 

 

Comentarios

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2 Comentarios »

  • juliana hernandez dijo:

    gracias por la informacion en mi recamara existen estos animales, he fumigado con booms pero no se mueren ya tire una cama y ahora estan en la nueva no se que hacer estoy desesperada diganme porfavor como acabar con ellos exactamente se los agradecere muchisimo gracias

  • strange dijo:

    Hace años invadieron mi casa, pero con mi familia las acabamos como en 8 dias con trabajo constante: Al medio sacabamos colchones y bases de camas al patio de concreto dispersandolos por el patio, cuidando que quedaran como a medio metro de algun lugar fresco (asi las chinches que salieran huyendo del calor y veneno morian en el suelo), los fumigabamos así como las paredes de los cuartos, cerrabamos por 1 o 2 horas y abriamos luego puertas y ventanas por el resto del dia. lavamos la ropa de cama cada tres o cuatro dias. También nos levantabamos por las noches a matarlas, si no las encontrabamos en las sábanas las buscabamos en las costuras de los colchones. Es importante que tu casa esté limpia y ordenada, pues les gusta la suciedad y la ropa amontonada, viven en cualquier grieta por nimia que parezca, ya sea de muebles o paredes, incluso el techo.
    Todo el procedimiento anterior funcionó, creo yo por que las que no morian envenenadas, cada noche llegaban hasta las camas donde las esperabamos para apachurrarlas, y si se nos escapaban allí, pues al dia siguiente morian envenenadas en el colchon o por el calor del sol.
    Ojo, si usas insecticida utiliza un casa y jardín que especifique matar chinches, y fumiga con cuidado, no te nos vayas a envenenar!.

    Strange.

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