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Crea UNAM mapa de riesgos químicos y biológicos de México

Publicado por @Shinji_Harper el Sábado, 14 Febrero 2009
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·         Su principal objetivo es la prevención de incidentes con sustancias peligrosas

·         Integrantes de la Facultad de Química hallaron que la mayor parte de los percances se registró durante la etapa de transporte

·         También buscan sentar las bases para una mejor integración en los servicios de salud

 

Por Emiliano Parra

 

Oaxaca, México.- Integrantes de la Facultad de Química (FQ) de la Universidad Nacional elaboran un mapa de riesgos químicos y biológicos del territorio nacional con el fin de prevenir incidentes con sustancias, determinar las patologías específicas de cada zona y mejorar los servicios locales de salud.

 

El proyecto, encabezado por Benjamín Ruiz Loyola, académico de la FQ, apuesta a la cultura de la prevención y busca dar a conocer qué acciones se deben asumir antes de que se produzca un desastre o cómo evitar que éste se salga de control.

 

El mapa diseñado por la UNAM podrá prevenir desastres químicos en el país

El mapa diseñado por la UNAM podrá prevenir desastres químicos en el país

 

 

 

 

 

 

Al elaborar el mapa —completo en aproximadamente 40 por ciento— los universitarios hallaron que, en materia de riesgos químicos, la mayoría de los percances se presenta durante el transporte de sustancias, pues el número en esta etapa supera a los registrados durante la propia actividad industrial.

 

Por ello, se ha concluido, por ejemplo, que la red carretera debe mejorar, hacerse más ágil y brindar mayor seguridad, así como prestar más atención a los vehículos que transportan ese tipo de productos y capacitar a los operadores de las unidades, quienes deben estar al tanto de la carga que llevan (sea etanol, cianuro, etc.) y saber cómo actuar en caso de accidente.

 

Anualmente es prácticamente imposible cuantificar el número de accidentes que se registran en territorio mexicano porque muchos ocurren en lugares apartados (sierras o cañadas), donde sólo se indica que la carga se perdió, sin dar aviso a las autoridades ambientales y con consecuencias negativas para el medio, señaló el especialista.

 

El número de accidentes de este tipo es alarmante pues, sin considerar las miles de empresas que manejan sustancias peligrosas en México, el informe anual de Pemex reporta más de 700 percances en 12 meses, es decir, casi dos diarios, que van desde tuberías o ductos rotos hasta volcaduras de pipas.

 

Benjamín Ruiz Loyola asegura que una vez concluido el mapa, servirá como apoyo para el diseño de caminos y carreteras más seguras, así como para una mejor planeación de las campañas de salud en México.

Benjamín Ruiz Loyola asegura que una vez concluido el mapa, servirá como apoyo para el diseño de caminos y carreteras más seguras, así como para una mejor planeación de las campañas de salud en México.

 

 

 

 

 

 

En lo que respecta a las enfermedades, Ruiz Loyola y su equipo determinaron que, mientras hay lugares donde los padecimientos han sido constantes en los últimos cuatro o cinco años, hay otros donde se observan grandes cambios.

 

Así ocurre, por ejemplo, en estados de la frontera norte como Baja California, donde las diversas patologías que surgen casi de un día para otro se explican por la movilidad de los inmigrantes; sin embargo, el fenómeno también se observa en municipios del centro de Veracruz.

 

Ambos aspectos deben ser tomados en cuenta por las autoridades correspondientes para prevenir accidentes con productos químicos nocivos y la propagación de enfermedades, frecuentemente reportados por los medios de comunicación.

 

Mapa “salvavidas”

Para elaborar el mapa, se consideraron tres posibles fuentes de emisión de sustancias peligrosas: los productores, los consumidores y el transporte.

 

Ruiz Loyola explicó que, primero, es necesario saber quiénes son los productores, qué es lo que generan y cuál es su potencial de contaminación, pues no sólo los desechos presentan toxicidad, sino también los insumos o materias primas de la manufactura.

 

Luego hay que determinar quiénes son los consumidores, y no sólo a nivel doméstico sino industrial, pues no es lo mismo considerar la cantidad de insecticida que usa una persona para erradicar una plaga que la empleada por un agricultor que debe fumigar 200 hectáreas, por ejemplo.

 

Los riesgo biológicos otra problema de seguridad en México

Los riesgo biológicos otra problema de seguridad en México

 

 

 

 

 

Al respecto, el universitario expuso que hay normas oficiales mexicanas, “pero no siempre se cumplen”. Los medios de transporte no siempre son idóneos y las carreteras no ofrecen el mínimo de seguridad. Todo eso debe considerarse para obtener información útil que ayude a evitar accidentes.

 

Para el mapa, un punto particularmente importante es el referente a la gasolina y el diésel que se mueven a través de ductos subterráneos “y no son fáciles de detectar. La información que proporciona Pemex no siempre es acertada”, consideró Ruiz Loyola, lo que provoca derrames o explosiones cuando se hacen excavaciones o perforaciones.

 

Por ello, puntualizó el académico, se ha incluido la localización de gasolineras y depósitos de esos combustibles.

 

No obstante, el asunto se complica al abordar las cosas desde un punto de vista biológico. “Lo que se hace en cada entidad es determinar, por municipio, cómo es el movimiento, por lo menos durante los últimos cinco años, y conocer las principales enfermedades en cada zona”.

 

La meta es determinar qué padecimientos permanecen, cuáles son propios del lugar y cuáles se mueven. Al respecto, el científico explicó que el cambio de los males tiene varios orígenes: uno, puede ser estacional (pues como se sabe, hay malestares típicos del verano, como los estomacales, y también del invierno, como los respiratorios) y otro, se debe a la movilidad de la gente.

 

Por su parte, Christian Lozano Olguín, egresada de la carrera de Química Farmacéutico-Biológica, quien participó en la elaboración del mapa, investigó los riesgos de diversos microorganismos (como virus, bacterias y parásitos) que causan los males de mayor prevalencia en Baja California y Baja California Sur, y que inciden en el índice de mortalidad tanto de seres humanos como de variedades marinas.

 

Algunos de los padecimientos más comunes en esas entidades, precisó, son las infecciones en vías respiratorias y gastrointestinales, así como enfermedades de transmisión sexual y gingivitis.

 

Además, en materia de riesgos químicos, analizó cómo las industrias químicas y sus derivadas (petroquímica y minera, entre otras) afectan al ecosistema. Halló que en ambas entidades se emiten desechos al Mar de Cortés, que afectan a diversas especies oceánicas.

 

La finalidad del programa, aseveró Benjamín Ruiz, es obtener información que permita a las autoridades de salud prever qué tipos de enfermedades se pueden presentar y cómo evolucionarán. Si un padecimiento que hace cinco años ocupaba el lugar 10, hoy está en el sitial tres, es un mal en ascenso que debe ser atendido.

 

Aunque ello no quiere decir, expuso el académico, que se carezca de este tipo de información, pues a veces se tiene y no es usada por las autoridades de salud municipales, estatales y federales.

 

Además, usualmente las autoridades se concentran en soluciones puntuales como las campañas de vacunación, prevención y educativas, que son relevantes, pero dejan de lado el análisis de la evolución de los padecimientos en cada región.

 

Avances

Hasta ahora, reconoció Ruiz Loyola, se han hecho esfuerzos importantes por conformar mapas similares, aunque con énfasis en aspectos generales o geológicos, como la actividad volcánica.

 

El proyecto presenta cierta complejidad porque la actividad industrial cambia de forma constante, sobre todo en las condiciones actuales de crisis que obligan a la desaparición o fusión de empresas.

 

“Si institucionalmente se tuviera la capacidad de revisarlo cada seis meses; si cada gobierno municipal o estatal trabajara en el mapa de forma constante, no habría problema en actualizar la información, pero hasta ahora se ha considerado que una carta geográfica de estas características es un gasto, no una inversión.”

 

El mapa comprende hasta ahora 16 estados con sus respectivos municipios; entre las entidades se cuentan Tamaulipas, Puebla, Estado de México, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, Baja California, Veracruz, Jalisco, Zacatecas, Chiapas y Baja California Sur. Actualmente, se labora en Colima y Morelos.

 

Sin embargo, el experto reconoció que los datos de algunas entidades ya necesitan actualizarse; por eso, es permanente el programa de servicio social que agrupa a los estudiantes participantes.

 

Una vez concluido y en red, los usuarios podrán enterarse de las características de su entorno, cuántas gasolineras hay, qué tipo de industria, qué actividades de riesgo se desarrollan y qué enfermedades son las más comunes. Asimismo, las autoridades tendrán acceso a estos datos, que les ayudarán a saber qué acciones de prevención y remediación deben emprender.

 

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