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Haendel, filántropo y genio de la música universal

Publicado por @Shinji_Harper el Lunes, 23 Febrero 2009
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Oaxaca, México.- Reconocido por su genio musical, plasmado en composiciones como “El Mesías”, el alemán Georg Friedrich Haendel, quien nación el 23 de febrero de 1685, es ser recordado también por su espíritu filantrópico, que lo llevó a convertirse en benefactor del Hospital para Niños de la Inclusa.

 

El primer centro que se creó en Inglaterra para ofrecer asilo a las criaturas ilegítimas o abandonadas por sus madres, es hoy un museo en el que se exhibe una colección de partituras originales, manuscritos y objetos personales del célebre autor, a quien se recuerda este lunes en el 324 aniversario de su nacimiento.

 

Georg Friedrich Haendel a 324 años de su natalicio

Georg Friedrich Haendel a 324 años de su natalicio

 La muestra fue abierta el 26 de enero y estará hasta el 7 de marzo, en la ciudad de Londres, para quienes deseen conocer un poco más sobre la vida y obra del músico, de quien este año se conmemoran además 250 años de su fallecimiento.

 

 

Otra importante obra filantrópica de Handel es el fondo para apoyar a los músicos en dificultades y a sus familias.

 

Georg Friedrich Handel nació en Halle-an-der-Salle, hoy Alemania, cuatro semanas antes que Johann Sebastian Bach, con quien comparte el título de ser uno de los compositores barrocos más importantes, geniales y prolíficos de la historia de la música.

 

Hijo de un barbero y cirujano de la corte que lo había destinado para estudiar Derecho, Handel siempre se inclinó por sus propias motivaciones musicales.

 

En 1697, cuando falleció su padre, se inscribió en la Universidad de Halle, el mismo año que ocupó el puesto de organista en la catedral de Domkirche, y desde entonces se dedicó a la música.

 

En 1703 se trasladó a Hamburgo, tocando en la orquesta de este lugar como violín segundo; este año escribió sus dos primeras óperas, “Almira” y “Nero”.

 

Handel conoció al príncipe Fernando, hijo y heredero del duque de Toscana, quien lo invitó a conocer Italia, donde pasó tres años y, en Roma, trabajó como músico del palacio del príncipe y compuso muchos de sus trabajos italianos más importantes.

 

En Florencia estrenó su ópera “Lucrecia”, que se dice escribió para una dama que reveló a Handel no solamente la belleza del canto, sino también los encantos de las mujeres italianas.

 

Visitó Venecia, considerada entonces la capital musical de Italia, donde conoció al príncipe de Hannover, Ernesto Augusto, y al duque de Manchester, embajador de Inglaterra, quien lo animaría a hacer un viaje a este país. Más tarde se estableció en Londres.

La partitura de El Mesías

La partitura de El Mesías

 

Con una gran popularidad volvió a Roma en 1708 y el marqués Rúspoli lo relacionó con lo mejor de la aristocracia y de la intelectualidad. En esta época compuso “Las Cantatas Italianas”, que se popularizaron rápidamente (una de ellas, “Armida Abandonada”, fue copiada por Johann Sebastian Bach), y los oratorios “La Resurrección” y “El triunfo de Apolo”.

 

Luego fue a Nápoles, donde recibió el nombramiento de primer organista de la Capilla Real, y en 1709 el de director; también fue designado maestro en el Conservatorio de los “Poveri di Gesu Cristo”. De vuelta en Venecia representó con éxito su ópera “Agrippina”.

 

Un año más tarde fue nombrado maestro de la capilla de Hannover, pero su inquietud lo obligó a pedir una licencia para viajar a Londres, donde fue presentado a la reina Ana, quien le encargó una ópera que fue llevada a escena el 14 de febrero de 1711.

 

De regreso a Hannover escribió conciertos para oboe, sonatas para flauta, lieder y cantatas alemanas, pero en 1712 volvió a Inglaterra, para representar “Il pastor Fido” y en diciembre de ese mismo año, componer “Teseo”, ópera que estrenó en enero siguiente.

 

Aspectos de la Casa-Museo de Heandel

Aspectos de la Casa-Museo de Heandel

 

Con motivo de la paz de Utrecht, escribió un “Te Deum” y para festejar el aniversario del natalicio de la reina Ana compuso una “Oda”; la soberana le encargó un “Jubilate”, con lo que consiguió ser considerado compositor de la corte, no obstante estar prohibido que un extranjero escribiese música para actos oficiales.

 

A pesar de haber nacido en Alemania, este inglés “adoptivo” combinó a lo largo de su carrera el estilo italiano para sus óperas y los conciertos con los oratorios ingleses al resto de sus trabajos.

El 13 de abril de 1734 sufrió un ataque de parálisis, que le afectó el costado derecho, lesionó el cerebro y parálisis en la mano derecha.

Algunos de sus amigos consiguieron que lo atendieran los mejores médicos y su recuperación fue milagrosa. De inmediato, reanudó su trabajo musical.

 

No obstante, en 1741, abatido y desalentado nuevamente, decidió alejarse de Inglaterra y se dirigió a Dublín, Inglaterra, para dirigir unos conciertos. En esa tierra compuso del 23 de agosto al 14 de septiembre de ese año su extraoridinario Oratorio “El Mesías”, que fue estrenado el 12 de abril de 1742.

 

En 1750 Handel comenzó a perder la visión y al año siguiente quedó ciego por completo. En 1759, mientras tocaba “El Mesías” en el órgano de una pequeña iglesia, sufrió un desmayo y fue el 14 de abril de ese año cuando murió. Su cuerpo fue sepultado en la abadía de Westminster.

 

 

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