Home » Género

Papiloma: vacuna de la discordia

Publicado por @Shinji_Harper el viernes, 6 marzo 2009
Sin Comentarios


Por Liliana Alcántara y Thelma Gómez/El Universal

 

Oaxaca, México.- Los esquemas de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) que deberán implementar próximamente los gobiernos del Distrito Federal y federal por disposición del Consejo Nacional de Vacunación (Conava) no son avalados por los laboratorios que producen la vacuna.

 

Las dos marcas de vacunas contra el VPH disponibles en el mercado, elaboradas por las compañías Merck Sharp & Dohme (MSD) y GlaxoSmithKline (GSK), indican que deben aplicarse tres dosis; la tercera a más tardar ocho meses después de la primera. 

 

Dichas farmacéuticas aseguran que no hay estudios científicos que demuestren que las vacunas tienen la misma efectividad con un esquema de aplicación diferente. La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios autorizó en 2007 el mismo esquema propuesto por los laboratorios. 

 

En 2008 se inicio la vacunación contra el VPH en México

En 2008 se inicio la vacunación contra el VPH en México

 

Sin embargo, un grupo de expertos —investigadores y representantes de organizaciones no gubernamentales— convocado por la Secretaría de Salud (SSa) recomendaron aplicar también las tres dosis, pero la segunda a los seis meses de la primera, mientras que la tercera cinco años después. 

 

El lunes pasado, el Consejo Nacional de Vacunación decidió avalar este último esquema que será aplicado a niñas de nueve a 12 años, al que se le ha denominado “ampliado” y el cual regirá el programa nacional de vacunación contra VPH que se implementará en los meses venideros. 

 

La efectividad, según los laboratorios 

Miguel Casta-Cruz, director médico de infectología y vacunas de MSD-México, explica en entrevista que las evidencias científicas hasta ahora sólo permiten garantizar la eficacia de la vacuna aplicando las tres dosis en un periodo menor a ocho meses. 

 

“Recomendamos un esquema de tres dosis —la tercera debe aplicarse al sexto mes, después de la primera— basados en la evidencia científica. Todos nuestros estudios médicos se basaron en el esquema de tres dosis”. 

 

Por su parte, Yolanda Cervantes, directora médica de Investigación, Desarrollo Clínico y Asuntos Médicos de los laboratorios GSK, insiste en que “la recomendación es que se sigan los lineamientos que resultaron de las investigaciones sobre la vacuna, las cuales resaltan que su efectividad está comprobada con la aplicación de tres dosis (a los cero, uno y seis meses)”.

 

Por falta de dinero… 

“Nosotros como investigadores estamos avalando el esquema ampliado”, afirma, en contraste, Eduardo Lazcano Ponce, investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y miembro del grupo de expertos convocado por la Secretaría de Salud, “ante una escasa disponibilidad de recursos para vacunar a un amplio sector de la población”. Sostiene que si se aplican dos dosis en un principio y un refuerzo a los cinco años podrá ampliarse la cobertura de vacunación. 

 

Según Lazcano Ponce, la descalificación del esquema ampliado por parte de los laboratorios “responde a un interés mercadotécnico… se dice que no será útil, pero no hacen ningún esfuerzo para disminuir el precio de la vacuna”. Añade que los servicios de salud deben buscar alternativas hacia una cobertura que garantice un impacto en la población. Y ejemplifica con varias provincias de Canadá donde se aplica exitosamente el esquema de dos dosis, sin contemplar aún la tercera. 

 

La más cara de la historia 

A la vacuna contra el virus del papiloma humano se le considera la más costosa en la historia de la medicina. 

 

Por ejemplo, el gobierno federal compra en 30 pesos una dosis de la vacuna antiinfluenza y en 200 la que es contra el neumococo infantil o el rotavirus, mientras que la más barata es la que previene la poliomelitis, que adquiere por tres pesos. 

 

En cambio, cada dosis de la vacuna para prevenir el papiloma humano le cuesta al gobierno alrededor de 40 dólares, de modo que, según cálculos de la Secretaría de Salud, para vacunar a todas las niñas mexicanas de 12 años se necesitarían alrededor de mil 310 millones de pesos. 

 

“En México no podemos gastar tanto en proteger a un porcentaje de niñas para reducir las posibilidades de que les dé cáncer en un futuro, cuando al mismo tiempo se nos están muriendo muchas mujeres por cáncer”, asegura Olga Martínez, directora del programa de Cáncer de la Mujer del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la dependencia federal. 

 

Además, la funcionaria lamenta que la vacuna contra el virus del papiloma humano sea tan onerosa, porque gran parte de los casos de cáncer cérvico-uterino, asociados a esta infección, se presentan en mujeres de zonas con menor índice de desarrollo. “Quienes más necesitan la vacuna son quienes tienen menos posibilidades de adquirirla”. 

 

Modelos matemáticos del INSP arrojan que para que exista una adecuada relación costo-beneficio la vacuna tendría que adquirirse en 18 dólares por dosis y que lograr un efecto en la salud pública exige vacunar a más de 35% de la niñas de nueve años, en tanto que para tener resultados en la disminución de la mortalidad por cáncer cérvico-uterino atribuible a la aplicación de la vacuna tendrán que pasar entre 15 y 20 años, explica el investigador Lazcano Ponce.

 

Experta mundial en cáncer cérvico-uterino, la investigadora colombiana Nubia Muñoz considera que “la vacuna es muy cara en países de Latinoamérica, que son las naciones que más la necesitan. Lo que hay que hacer es negociar y forzar a las dos compañías a que bajen los precios de la vacuna”. 

 

Las primeras vacunadas 

En noviembre de 2008, con una inversión de 109 millones de pesos, la Secretaría de Salud inició un programa piloto de vacunación contra el VPH —con un esquema de tres dosis— en una población de 82 mil niñas de nueve a 12 años, que viven en los 125 municipios más pobres situados en Chiapas, Durango, Guerrero, Nayarit, Oaxaca, Puebla y Veracruz. 

 

El 1 de diciembre anterior —un mes después que la administración federal—, la Secretaría de Salud del gobierno del Distrito Federal inició su programa de vacunación contra el VPH en niñas de 11 a 13 años que no tienen acceso a seguridad social. Su meta es vacunar a 105 mil niñas, para lo cual invirtió 100 millones de pesos. 

 

En este caso, el esquema de vacunación en 110 centros de salud incluye dos dosis y se estudiaba aplicar la tercera dentro de cinco años, como lo recomendó el grupo de expertos, asegura José de Jesús Trujillo, director de Vigilancia e Inteligencia Epidemiológica de la Secretaría de Salud del DF. 

 

Con la determinación del Consejo Nacional de Vacunación, el lunes pasado, todos los gobiernos deberán basarse en el esquema “ampliado”, a despecho de las indicaciones de Merck Sharp & Dohme y GlaxoSmithKline. 

 

Comentarios

comments

Comenta el articulo!

Agrega tu comentario, o trackback desde tu propio sitio. Tambien puedes suscribirte a los comentarios via RSS.

No se toleraran conductas inapropiadas. No spam.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio esta habilitado para el uso de Gravatar.