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La ceremonia del carnaval tiene varias peculiaridades. Por ejemplo, se baila desde varios días antes del martes de carnaval. En la ceremonia toman parte hombres y mujeres de todas las rancherías con gran unidad. A los participantes se les conoce como mascareros. A los encargados de organizar todo les llaman cargadores en lugar de mayordomos. El domingo hay una gran concentración de todas las localidades en el centro de San Agustín Tlacotepec, que es el encuentro de los danzantes. En todo momento sobresalen las banderas representativas de cada ranchería o sección, de colores fuertes y en donde estampan el significado de su comunidad, el aire se encarga de que luzcan a plenitud. Llega a su fin el domingo no el martes de carnaval.
Las rancherías son pequeñas y sus danzantes son pocos, pero en el encuentro logran un número importante que llena de alegría el tiempo del baile, que es amenizado por una orquesta integrada con batería, saxofón y trompeta; este tipo de conjuntos abundan en la región. También alegran el carnaval las bandas de música.
Los mascareros o danzantes de cada población se aglutinan en torno a una bandera, a su bandera, que es un elemento muy significativo por su antigüedad, por los colores y por los símbolos que contiene.
Cada sección porta una bandera que la ha identificado por muchos años, estas banderas le dan vistosidad al baile, porque a veces las ubican alrededor del patio del baile y otras veces bailan con ellas.
Un cargador narra así la festividad: “por muchos años estas banderas han estado así. No sé si anteriormente nuestra gente se halla puesto de acuerdo para tener una representación. Cada sección tiene su propia bandera. De los 53 años que tengo de vida no las han cambiado. Pienso que es una representación de cada ranchería”.
[caption id="attachment_44171" align="alignright" width="300" caption="Los mascareros de Tlacotepec, un gran tradición"]
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“El viernes anterior al martes de carnaval también es importante, ya que culmina la novena que se le hace al Señor de la Piedad, ese día se hace una calenda, hay una comida y en la noche muchos toritos de luces que pone el cargador del centro y todas las rancherías”.
“Cada sección o ranchería trae sus propios danzantes; los buscan los cargadores. Ellos invitan a la ranchería para que participen conjuntamente”.
“Yo tenía 7 u 8 años de edad cuando ya tenía uso de razón, que ya me di cuenta del carnaval. Los más grandes dicen que se celebra desde hace 80 o 120 años. Antes los hombres se vestían con camisa y pantalón de manta, su cotón, su morral y la máscara tradicional. Ahora también la gente que radica en la ciudad de México engrandecen sus bodas o sus fiestas con el baile del carnaval; se reúnen y hacen la representación del carnaval en plena boda, lo hacen con mucho gusto, con mucho orgullo”.
Continuando con las banderas. En Tlacotepec sucede algo insólito: durante los nueve días de festejos izan la bandera del carnaval en el centro de la explanada de la presidencia municipal, en el asta en donde izan la bandera nacional y la arrean hasta que la ceremonia carnavalesca termina. Esta es la fuerza de la bandera, esta es la fuerza del carnaval.
El aspecto organizativo es complicado ya que cada cargador debe obtener el dinero para la comida y para estimular a la orquesta, por lo que en los primeros días de la novena cada quién baila en su ranchería.
El domingo, que es la culminación y la máxima alegría, muy temprano se concentran los mascareros en la casa del cargador del centro, en donde bailan y almuerzan, luego van al templo con todas las banderas desplegadas, llenando de colorido la marcha. Entran al templo con las banderas, y después de rezar sacan al Señor de la Piedad y emprenden una procesión por las calles de la población. La procesión es espectacular porque todos los que rodean al santo están enmascarados; las mujeres con enaguas largas, blusa bordada y la cara cubierta con paliacates o mascada, algunos hombres aún conservan el vestuario tradicional de calzón y camisa de manta y la máscara de barbas.
La procesión lleva música, velas, banderas, incienso y un estribillo que se repite constantemente. No participa el sacerdote, los mascareros son los dueños de la ceremonia. Al llegar al templo ponen al santo en su lugar, luego se dirigen a un lugar especialmente arreglado para deleitarse con la comida que se sirve para toda la población y que es amenizada por las orquestas y bandas de música. Por último todos los mascareros se concentran en la explanada de la presidencia municipal para bailar.
Con los últimos rayos del sol dará fin la festividad del carnaval, y con la penumbra, y ya sin máscaras, los danzantes caminan a sus rancherías.Te podría interesar...








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