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La presidencia de Benito Juárez desde un carruaje

Publicado por @Shinji_Harper el Sábado, 20 Marzo 2010
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Artemisa MENDIZÁBAL/Conaculta

 

 

Oaxaca, México.- En diversas ciudades del país se han identificado inmuebles que fueron residencia o despacho de Benito Juárez a lo largo de su vida. Sin embargo no es del todo conocido que durante su presidencia itinerante, entre1862 y 1867, vivió, viajó y gobernó desde un carruaje tirado por caballos o mulas, a lo largo de su trayecto hasta Paso del Norte, hoy Ciudad Juárez, Chihuahua.

 

El histórico carruaje que sirvio de despacho al presidente Juárez

El histórico carruaje que sirvio de despacho al presidente Juárez

En opinión del historiador Salvador Rueda Smithers, director del Museo Nacional de Historia –donde Juárez pernoctó una sola noche, la previa a su entrada triunfal a la capital del país en 1867–, el vehículo que forma parte del acervo de ese recinto, fue la oficina y residencia del presidente de la República. “No es un inmueble sino todo lo contrario: un mueble-residencia, hecho que lo hace único”.

 

Durante el largo peregrinar del Benemérito de las Américas, de quien este domingo 21 de marzo se conmemora el 204 aniversario de su natalicio, este carruaje negro también conocido con el nombre de landó por su estilo alemán, fue más que un mero medio de transporte para el mandatario y sus acompañantes Sebastián Lerdo de Tejada y José María Iglesias. 

 

      De manufactura francesa, el vehículo dispone de dos puertas de madera con manijas de bronce y vidrios biselados abatibles, en las que se aprecia el escudo republicano y en la parte inferior una cabeza de león. Fue utilizada por Juárez en su recorrido por las diversas entidades del país durante la intervención francesa y el Segundo Imperio. Al triunfo y restauración de la República, entró triunfalmente a la ciudad a bordo de este carruaje desde el Castillo de Chapultepec.

 

      Cabe mencionar que el vehículo cuenta también con una abatible y, al igual que los sillones y el interior de las puertas, está bellamente tapizada. El sillón del conductor contaba con cojines de piel y, en cada lado, candiles de latón y bronce, en tanto que las ruedas eran de madera. Juan Idueta, es el nombre del cochero que acompañó a Benito Juárez y su presidencia, en el largo recorrido.   

 

      Durante la travesía, acompañado de una comitiva de once carruajes y su escolta, el presidente Benito Juárez estableció su gobierno en Chihuahua. Ahí arribó el 12 de octubre de 1864 e instauró su sede en la actual Casa de Juárez, o Museo de la Lealtad Republicana, ubicada en la avenida que hoy lleva su nombre y la Calle Quinta. Desde ese inmueble dirigió la resistencia de la República contra la Invasión Francesa y el Imperio de Maximiliano.

 

      La casa que alojó al Poder Ejecutivo Federal y al presidente de 1864 a 1866, fue convertida en Museo de la Lealtad Republicana el 12 de octubre de 1972. El edificio fue rehabilitado en 1999 con recursos estatales y de Conaculta, a través del Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (Paice), y reinaugurado el 28 de noviembre de 2000.

 

      Algunas de sus habitaciones están ambientadas con mobiliario de la época y a través de numerosos testimonios documentales, el visitante puede conocer la campaña militar que Benito Juárez realizó en Chihuahua Cuenta con 10 salas permanentes, vestíbulo, biblioteca, videoteca, sala audiovisual y sala para exposiciones temporales.

 

       Antes, Juárez y su gabinete gobernaron en San Luis Potosí, de donde se mudaron estratégicamente a Monterrey y Saltillo, pero no se conoce el registro de los inmuebles que ocuparon,

 

Su estancia en Guanajuato

 

De acuerdo con Isauro Rionda Arreguín, cronista vitalicio de la ciudad de Guanajuato, la primera y única vez que Juárez estuvo ahí fue en el periodo comprendido del 17 de enero al 13 de febrero de 1858.

 

 

El Benemérito de las Américas y su nandar sobre un carruaje

El Benemérito de las Américas y su nandar sobre un carruaje

     Detalló que “es muy probable que Juárez hiciera de la casa del gobernador del estado, su residencia durante el tiempo en el que permaneció en la capital guanajuatense”.

 

      En el exterior del inmueble, donde actualmente se asienta la Presidencia Municipal, una placa recuerda aquella época: “El C. Benito Juárez después del golpe de Estado en Comonfort, residió aquí del 17 de enero al 13 de febrero de 1858. Erigió esta ciudad provisionalmente en capital de la República. Constituyó su gabinete y convocó a los supremos poderes”.

 

La Casa de Juárez en Oaxaca

 

En la capital de su natal Oaxaca, Benito Juárez residió desde 1819 hasta 1934, en el recinto que hoy es sede del museo Casa de Juárez, ubicado en García Vigil 609,  en pleno Centro Histórico de esa ciudad.

 

      El museo fue inaugurado en 1974 y reinaugurado en 1996, después de haber cerrado un tiempo y de ser sometido a una serie de remodelaciones. Su exhibición permanente está integrada por piezas históricas del siglo XIX y en la visita se recorren las diferentes salas que recrean la vida del también ex gobernador de ese estado, desde sus inicios como encuadernador hasta su llegada y desarrollo en la política, sin olvidar su vida familiar.

 

El recinto de Palacio Nacional

 

El Recinto de Homenaje a don Benito Juárez fue inaugurado oficialmente el 18 de julio de 1957. Está instalado en el mismo lugar en que el presidente Juárez vivió y murió, en el ala norte de Palacio Nacional, domicilio marcado en aquellos tiempos con el número 1 de la calle de Moneda.

 

      En 1861, después del triunfo liberal de la Guerra de Reforma, Juárez instaló su gobierno en la capital de la República. Actuando contra la costumbre arraigada desde la época colonial, se negó a habitar la esquina suroeste de Palacio Nacional y mandó hacer algunas adecuaciones en el ala norte, donde planeaba establecerse con su familia.

 

      No obstante, la caída de Puebla en manos de las tropas invasoras francesas y el inminente establecimiento del Imperio, obligaron a Juárez a abandonar la ciudad de México. A su regreso en 1867, fue reelecto como presidente constitucional y se concretó el triunfo republicano. En tiempos de Maximiliano el espacio que ocupaba su casa había servido de habitación al intendente del palacio imperial.

 

      La familia Juárez-Maza, al fin reunida, vivió en aquel lugar los momentos de mayor intimidad doméstica y disfrutaron por fin, la paz que Juárez había logrado para toda la nación. La muerte de Margarita Maza de Juárez, el 2 de enero de 1871, ensombreció aquel ambiente e hizo que la entereza del presidente decayera.

 

      Un año y medio después, el 18 de julio de 1872, Benito Juárez fallecía en la que había sido su habitación conyugal, en la casa de su familia que se convertiría, años después, en el recinto de homenaje a su memoria.

 

      Después de la desaparición del presidente, los Juárez-Maza abandonaron el Palacio Nacional para ir a vivir a la calle de Tiburcio 18 (hoy segunda de Uruguay) bajo la protección de Pedro Santacilia, esposo de Manuela, hija mayor del mandatario.

 

      Quince años después del deceso de Juárez, Porfirio Díaz organizó una serie de actos para recordar la figura del ilustre oaxaqueño: develó una placa conmemorativa en la habitación donde Juárez falleciera y, en 1890, encargó a Miguel Noreña la realización de una estatua cuyo bronce se obtuvo después de fundir piezas de artillería que el ejército conservador utilizó en las Batallas de Silao y Calpulalpan, así como balas disparadas por los franceses en el Sitio de Puebla.

 

      En 1991, las obras de recimentación del ala norte de Palacio Nacional obligaron a cerrar temporalmente el recinto. Los bienes fueron trasladados, de manera provisional, a una vieja casona del siglo XIX, ubicada en Avenida Hidalgo 79, donde el público pudo apreciar en exhibición los objetos personales donados por sus descendientes y parte del acervo que conforma la colección.

 

      Una vez concluidos dichos trabajos, el recinto volvió a su sede original dentro de Palacio Nacional y, después de las adecuaciones necesarias, reabrió sus puertas al público el 18 de julio de 1998.

 

      La familia Juárez-Maza tuvo una casa junto al Templo de San Cosme –límite de la ciudad de México en aquellos tiempos-, en el número 4 de la Calle Puente Levadizo (hoy Serapio Rendón número 2).

 

 

 

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