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Solidez familiar, no de género determina desarrollo de niños adoptados

Publicado por @Shinji_Harper el viernes, 21 mayo 2010
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UAM/Investigación

 

Oaxaca, México.- Los niños adoptados por parejas del mismo sexo no tendrán mejores ni peores condiciones de vida que al interior de una pareja heterosexual; su desarrollo integral dependerá de la solidez estructural de la familia, la cual no está determinada por el género de los padres, sino por su capacidad de educarlos en una cultura incluyente y que favorezca su salud mental.

 

El desarrollo de los niños y niñas adptados depden de la solidez familiar

El desarrollo de los niños y niñas adptados depden de la solidez familiar

El planteamiento anterior fue expresado por la doctora Estela Serret Bravo, investigadora del Departamento de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), durante la mesa redonda Géneros prófugos: bisexuales, transexuales y transgéneros, realizada en esta casa de estudios.
 
La investigadora de la Unidad Azcapotzalco aseveró que en México más de 60 por ciento de las familias no tiene un esquema de padre, madre e hijos, sino que están conformadas por madres solteras o familias ampliadas en las que participan tíos,  abuelos, primos y demás miembros.
 
De acuerdo con la teoría de la tipificación, los imaginarios tienen más poder para establecer las identidades que los hechos sociales reales, enfatizó la especialista en identidad, género y ética feminista.

Las tipificaciones o imaginarios sugieren que la normalidad se corresponde con la hegemonía de ciertas prácticas y estructuras presentes en la sociedad, y hacen que la ciudadanía se identifique con lo que se presupone existe con mayor regularidad.

 

Para el Psicoanálisis Lacaniano es importante que exista la función madre, que implica la incorporación subjetiva, la cercanía y la emotividad; en tanto que la función padre establece la ley e instaura los principios de la regla y la cultura, la cual pueden ejercerla personas diferentes al padre o madre biológica, sentenció Serret Bravo.
 
La investigadora definió los géneros prófugos como aquellos que rebasan el binomio hombre-mujer y conforman un abanico de categorías que quiebran la concepción tradicional del término género y al mismo tiempo lo potencializan.
 

La lucha actual de los grupos de diversidad sexual es por la reivindicación de la elección personal, entendida como el proceso de conformación primaria de las subjetividades y la inserción sociocultural de un sujeto en un contexto determinado.
 
La maestra Myriam Brito Domínguez, estudiante del Doctorado en Sociología de la Unidad Azcapotzalco, sostuvo que la consecución de los derechos no es el objetivo capital, en la lucha de estos sectores de la población es más relevante la identificación: somos los otros y bajo ese esquema hay que iniciar la búsqueda de nuestros semejantes, de la socialización esencial y básica; en segundo plano se encuentra el trabajo político.
 
La Ley de identidad Sexogenérica en el Distrito Federal es fundamental para visibilizar los derechos; queda mucho por hacer en el ámbito legal, pero la principal problemática es que las identidades al interior de los géneros prófugos son muy complejas, lo que provoca una fragmentación del movimiento, sentenció la fundadora y coordinadora del Grupo Opción Bisexual.
 
Para unificar esfuerzos hay que explotar los factores que dan cohesión, como el orgullo gay y lésbico, la convivencia en espacios públicos, una misma visión del mundo y el sentimiento de ser la otredad, aquello que la sociedad aún no considera como normal, finalizó Brito Domínguez.

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