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Se pronuncian organizaciones contra la Presa Paso de la Reyna

Publicado por @Shinji_Harper el jueves, 30 septiembre 2010
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Oaxaca. México. De cara al Tercer Encuentro Internacional de Afectados por las Presas y sus Aliados, organizaciones oaxaqueñas se pronunciaron contra la Presa Paso de la Reyna.

 

El Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa del Rio Verde; La Ventana A.C.; el Centro de Derechos Humanos Ñu Ji Kandii; Servicios para una Educación Alternativa A.C. (Educa) y Ecosta, señalan:

 

 

presa

Época de cambios

La actual crisis en el planeta ha llevado a muchos pueblos, organizaciones, movimientos, ciudadanos y ciudadanas, jóvenes, mujeres, entre otros, a tomar conciencia de las amenazas que enfrentamos como humanidad y como planeta. Estamos en un momento histórico  que nos ofrece la oportunidad de cambios profundos: en lo económico, social, político, cultural y  ambiental, para regenerar la vida.

 

Los movimientos sociales en todo el mundo hemos emprendido la organización y defensa de la tierra, los territorios, los recursos naturales y en especial el agua; en contra de la pobreza y exclusión, esto es asumir nuestra propia historia  y ser protagonistas de ella. Esta época nos plantea nuevos desafíos y oportunidades, nuevos paradigmas y nuevas relaciones.

 

El modelo de desarrollo actual

Desde fines de la revolución industrial se creía que la tierra y sus recursos no se agotarían, se hizo desde ese entonces una salvaje explotación, crecía la producción industrial y avanzó esta famosa idea de la “civilización” del progreso y del “desarrollo”. En especial los Pueblos Indígenas fueron testigos del saqueo de sus territorios y del pisoteo de lo más sagrado: la madre naturaleza.

 

Estamos en un modelo basado en el consumo, que pasa desde las necesidades básicas, hasta la educación y la cultura. Este pensamiento ve a las personas y a la naturaleza simplemente como algo que se utiliza y se desecha. Lo más peligroso es que se ha convertido casi en un culto, en una manera de vivir.

 

Es innegable que la humanidad ha avanzado, hemos experimentado épocas brillantes y luchas significativas en lo humano, religioso, cultural, tecnológico, artístico, científico, político y social. Sin embargo es momento de replantear y preguntarnos ¿vale la pena tanta destrucción en pos del desarrollo? ¿Hacia donde vamos con el actual modelo?

 

Los Estados han puesto por encima de sus habitantes los intereses de los grandes capitales y justifican pobreza, marginación, desastre ambiental, escasez de agua, explotación desmedida de la naturaleza, violentando los derechos de los Pueblos  Indígenas, los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales,   con el discurso de que todo es por el “desarrollo” y crecimiento.

 

Energía y desarrollo

El modelo de desarrollo actual demanda gran cantidad de energía. Actualmente esta energía se produce usando recursos que se van acabando, como el petróleo, el carbón, el gas natural, la leña. También la producida por el agua, la energía nuclear o productos agrícolas como el maíz, trigo y la caña.

 

El consumo de energía es desigual en países ricos y pobres y entre habitantes ricos y pobres y  empresas privadas. Muchas personas en el mundo carecen de servicio eléctrico, o en la mayoría de países latinoamericanos las tarifas son muy altas. La cultura consumista y el modelo económico no favorecen el ahorro de energía y la eficiencia energética, lo ven más como un jugoso negocio que los empresarios han arrebatado a los gobiernos.

 

La situación actual

México es uno de los pocos países que se empeña en continuar con el modelo económico neoliberal y sigue aplicando al pie de la letra todas las recetas dictadas, bajo la premisa de que todo es mercancía, todo tiene que entrar a la lógica del mercado. En aras de estas políticas se ha sacrificado la vida de miles de mexicanos y mexicanas que viven en la extrema pobreza, en donde el Estado Mexicano se niega a ser garante de los mínimo derechos para las personas: derecho a la vida, derecho a la alimentación, derecho a la salud, derecho al trabajo, derecho a la vivienda, derecho a la libertad de expresión, derecho a la  libre manifestación, entre otros.

 

Varios especialistas aseguran que, en México, estamos en un período del último saqueo a los territorios, otros lo llaman la entrega del resto. El ataque sistemático a movimientos sociales, sindicatos es parte de la estrategia. La desaparición de la Compañía Luz y Fuerza del Centro, es un paso previo a la privatización de la energía eléctrica, que hoy en día tiene ya una participación privada de más del 40%.

 

Por otra parte las adecuaciones a leyes como la Ley Nacional de Aguas, prepara el terreno para la privatización plena del agua, a pesar de que recientemente la ONU declaro ya el agua como derecho humano.

 

Como país hemos tenido que pagar los costos ya de las inundaciones provocadas por presas, desde el año  2007 fuimos testigos de las inundaciones que se dieron en Tabasco y Chiapas provocadas por la presa la Penitas, en este año las presas  Venustiano Carranza o Don Martín  y La Amistad en Coahuila y El Cuchillo en Nuevo León han provocado los peores desastres en varios municipios y comunidades. Este fenómeno seguirá presentándose debido al  cambio climático y a la mala planeación del gobierno en el tema hidráulico y de producción de energía.

 

Los Pueblos Indígenas hemos conservado de la mejor manera por siglos nuestros territorios, pero hoy somos desplazados de nuestros lugares, la minería y  las presas son un claro ejemplo de la política colonizadora de saqueo.

 

El abandono al campo muestra que el actual gobierno quiere ver un México sin campesinos, toda la política social se reduce a pequeños apoyos disfrazados de mecanismos para privatizar la tierra y más allá todo el discurso ambientalista del gobierno federal.

 

El movimiento de defensa por los territorios  en la costa de Oaxaca, México.

 

Desde hace varios años la Comisión Federal de Electricidad inició los estudios para el proyecto Hidroeléctrico de Usos Múltiples Paso de la Reyna,  los17 mil afectados directos y 97 mil indirectos de los Pueblos indígenas Chatinos y Mixtecos, los pueblos afromexicanos y mestizos de la Costa de Oaxaca,  manifestamos nuestro rechazo a este  proyecto. Para defender nuestros territorios, se conformó el Movimiento contra la Presa Paso de la Reyna, integrado por el Consejo de Pueblos Unidos en Defensa del Río Verde COPUDEVER, esfuerzos de la Iglesia Católica, organismos civiles y organizaciones comunitarias.

 

En la región donde se pretende construir la presa, estamos enfrentando ya un deterioro ambiental derivado de malas políticas económicas y ambientales, así como del saqueo de nuestros recursos naturales  por parte de empresarios. Hay una grave deforestación, erosión del suelo, destrucción de flora y fauna y especies vegetales y animales, despojo de tierras a comuneros y ejidatarios por parte de empresarios turísticos.  El Río Verde requiere de protección y cuidado pues es una de las principales cuencas de México, enfrenta los impactos por la contaminación del agua en los centros urbanos, así como  de la construcción de una presa de menor escala, denominada Flores Mágón. El modelo de ganadería y agricultura intensiva promovida por el gobierno y los caciques de la región ha puesto en riesgo la vida de los distintos ecosistemas  y llevado a la pobreza a los habitantes.

 

En el proceso de defensa hemos reflexionado que este proyecto es parte del modelo de desarrollo impuesto, que pretende generar energía para su exportación, argumentando que el será detonador de empleo y economía para la región, argumentos totalmente falsos, según experiencias de otros afectados en el país.

 

Se han violentado, por parte del gobierno federal, la paraestatal Comisión Federal de Electricidad y el Gobierno del Estado de Oaxaca, los derechos colectivos de los pueblos indígenas: el derecho a la información, el derecho a la consulta y el derecho a decidir que tipo de desarrollo queremos, así como los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y ambientales de todos los habitantes de la región.

 

Hacia la construcción de modelos de vida y no de muerte.

Hoy las organizaciones,  los municipios, comunidades agrarias y ejidos que estamos en oposición a la presa, pensamos que:

 

a)      Todos somos parte y responsables de la “casa común”, la casa en que vivimos, porque aquí se reproduce nuestra cultura y nuestras costumbres.

b)      Para los que creemos en un ser supremo o en seres supremos, es un regalo que nos dieron para disfrutarlo y cuidarlo.

c)      La naturaleza, el agua y los territorios no son mercancía.

d)      El valor el agua como elemento vital para la humanidad y el planeta. Pues todas las formas de vida dependen del agua.

e)      Es necesario la búsqueda de nuevas relaciones, nuevas culturas de vida, equidad armonía y solidaridad.

f)       Es necesario un cambio del sistema económico y político. Un nuevo orden mundial no se logrará si los pueblos no lo exigimos.

 

La presa es solo una parte de la problemática, en México es necesario:

a)      Se modifique la matriz energética nacional.

b)      Se modifique la estrategia nacional  de cambio climático, donde hasta ahora solo participa el gobierno y hay una total ausencia de los pueblos indígenas, campesinos y ciudadanía.

c)      Reconocer que las presas contribuyen en gran medida al calentamiento del planeta.

d)      Replantear el marco legal constitucional de los derechos colectivos y las propiedades comunales. Evitar que las leyes sigan permitiendo la privatización, el monopolio y la sobreexplotación.

e)      Se reconozca los derechos de los pueblos indígenas consagrados  en pactos y acuerdos internacionales, sobre todo el derecho a decidir el modelo de desarrollo que queremos y el derecho a decidir la aceptación o el rechazo de proyectos.

f)       Se respete el derecho a las  reglamentaciones territoriales  propias, que tienen como finalidad proteger y conservar los distintos ecosistemas, el acceso y administración.

g)      Que las propias comunidades agrarias, ejidos, municipios definan la política de manejo de cuencas, sin la tutela del gobierno.

 

Demandamos que:

 

a)      Se modifique el modelo de privatización de la energía eléctrica.

b)      Se cancele el proyecto hidroeléctrico Paso de la Reyna.

c)      Se reconozca y se respete la decisión de las asambleas comunitarias donde se rechazó el proyecto.

d)      La salida de la región del personal de la Oficina de Promoción del Proyecto, dependiente de la Dirección de Proyectos de Inversión Financiada, de la Comisión Federal de Electricidad, con sede en Santiago Jamiltepec, Oaxaca.

e)      Se hagan públicos los estudios de factibilidad: diagnostico socio-antropológico y económico, la investigación de la flora y la fauna del área de influencia del proyecto; los estudios técnicos  del agua, uso y manejo del suelo y cuenca, el diagnóstico ambiental del ecosistema de manglar y vegetación acuática sumergida en los Sistemas Lagunares de Salina, Chacahua, Pastoría y Desembocadura del Río Verde, entre otros.

f)       Se deje de condicionar los programas sociales en las comunidades que han rechazado el proyecto.

 

Creemos en la importancia estratégica de una  articulación regional, nacional e internacional por eso manifiesta  su solidaridad con las siguientes luchas:

   

–        Con el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota, y le expresa su reconocimiento al cumplir 7 años de lucha.

–        Con la población afectada por la presa Zapotalillo, y con el comité Salvemos Temacapulín.

–        Con los  ejidos de  Jalcomulco, Limones, Monte Blanco y Llano Grande en Veracruz por la defensa del Río Los Pescados, por la intención de empresas privadas apoyadas por CFE de construir varias hidroeléctricas.

–        Con la población desplazada por la construcción de la Presa Cerro de Oro.

–        Con todos los movimientos de afectados por presas en México (MAPDER), en Brasil (MAB) y la Red Latinoamérica contra Represas y por los ríos, sus comunidades y el agua. (REDLAR).

 

Finalmente hacemos un llamado a participar activamente en el  Tercer Encuentro Internacional de Afectados por las Presas y sus Aliados, a celebrarse en el mes de Octubre en Temacapulín, Jalisco, México.

 

 

 

…….

 

Les hacemos llegar el Pronunciamiento del Movimiento contra la Presa Paso de la Reyna,  de cara al  Tercer Encuentro Internacional de Afectados por las Presas y sus Aliados. En aras de estas políticas se ha sacrificado la vida de miles de mexicanos y mexicanas que viven en la extrema pobreza, en donde el Estado Mexicano se niega a ser garante de los mínimo derechos para las personas: derecho a la vida, derecho a la alimentación, derecho a la salud, derecho al trabajo, derecho a la vivienda, derecho a la libertad de expresión, derecho a la  libre manifestación, entre otros.

 

Finalmente hacemos un llamado a participar activamente en el  Tercer Encuentro Internacional de Afectados por las Presas y sus Aliados, a celebrarse en el mes de Octubre en Temacapulín, Jalisco, México. Esperamos que puedan retomar este comunicado en sus publicaciones o portales web, de antemano agradecemos su colaboración y reciban un saludo.

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