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Sin Derecho a Fianza/La tlayuda más grande del mundo

Publicado por @Shinji_Harper el jueves, 1 septiembre 2011
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Juan Manuel LÓPEZ ALEGRÍA

Oaxaca. México.- La tlayuda más grande del mundo (o el arte de darle importancia a lo importante). A principios de este agosto, el artista mexicano radicado en USA, Enrique Ramos Ángeles denunció que nadie quería su “Tlayuda más grande del mundo”,  reconocida por Ripley y Record Guinness: “en este estado no se han dado las condiciones para que se exhiba de forma permanente, a pesar de que ya obtuvo un reconocimiento internacional”, denunció.

Dos años antes, el gobierno ulisista le había dado un gran recibimiento. Y hace un año, el artista llegó a Oaxaca a mostrar otro logro, ahora de Ripley. El boletín de esa fecha (30 de abril de 2010) decía: “Con la entrega de esta distinción, el Gobierno del Estado, que encabeza Ulises Ruiz Ortiz refrenda su compromiso de continuar apoyando a las diversas expresiones de la cultura, a fin de seguir difundiendo la riqueza pluriétnica de la entidad y posicionar a Oaxaca como la capital cultural del país”. ¡Nada menos!

El artista plástico Enrique Ramos con la distinción de Ripley (30 de abril de 2010).

Ahora, como nadie le hacía caso, el artista aceptó el hospedaje del alcalde de Tapanatepec, en el istmo. Pero algo pasó, sirvió el escándalo, porque, de repente, la super clayuda, regresó a  la capital.

Ramos Ángeles es el mejor pintor de miniaturas del mundo y  ha sido reconocido por  obras plasmadas en una mosca, en un cabello, chapulines,  cucarachas y en excremento seco de vaca, y pintó un mural de cuatro kilómetros titulado “La ventana”. (Busqué la ubicación del mural  por internet pero no lo hallé). El artista Lleva 15 años trabajando para Ripley.

El libro Guinness

El  libro de records más famoso del mundo, es también el más vendido de la historia: más de 100 millones de copias en 37 idiomas. En el libro Guinness (2010) entró la telenovela colombiana Yo soy Betty, la fea como la telenovela más exitosa de la historia. En este 2011 se otorgó el récord a la confección de la arepa (masa precocida de maíz) más grande del mundo en Venezuela.  También está Donald Gorske, quien se ha comido 23 mil hamburguesas Big Mac (desde el ’72, y su record aumenta, pues come un promedio de dos diarias).

La mujer con las uñas más largas del planeta.

Según el periodista argentino Juan Scaliter, “actualmente, batir un récord Guinness no tiene gran misterio. ¿Eres capaz de sostener más de 19 huevos en una mano? ¿Tienes una sorprendente colección de canicas? Cualquiera lo puede hacer, basta con reunir a tus 120 amigos de Facebook; darle vueltas a idéntica cantidad de tortitas en el aire y has batido un récord Guinness”.

Ripley, ¡aunque usted no lo crea!

En 1918, el estadounidense Robert Ripley publicó un periódico de viñetas con curiosidades y hechos sorprendentes provenientes del mundo entero y un año después la titularía con el hoy célebre “Believe It or Not! (Aunque usted no lo crea). Tuvo tanto éxito que más tarde fue llevado a una gran variedad de otros formatos: radio, televisión, una cadena de museos, entre otros.

¿Records estúpidos?

Para mayor gloria del estadounidense, Guinness  y Ripley, ya tienen competencia: en 2008 se fundó un sitio en internet para desafiar los récords más estúpidos del mundo: La Universal Record Database (URDB). Aquí cualquiera puede ser recordman (al contrario de Guinness, que se necesita una aprobación).

Edward Peter Hannaford, logró hacer un ovillo de lana que mide 15.3 kilómetros.

La desmesura humana alcanza nuevas cotas; por ejemplo, una de las marcas que anuncia es: la cantidad de veces que cuatro personas pronuncian “Obama” en 15 segundos; o ser el más rápido comiendo sandía.

Está también el record de 88 eructos en un minuto. O el que nombró los 50 estado de USA en orden alfabético, ¡mientras lo golpeaban con una cuchara de madera! Si el lector ya vio la serie o la película “Jackass”, sabrá de qué se trata esta nueva escalada de estupidez,

Complejos de inferioridad, entre las razones

Pero, ¿por qué aspiramos a romper records? El austriaco Alfred Adler (1879-1937), sostiene que las metas son construidas subjetivamente desde la época infantil, influida por el ambiente o la  familia, y por la aspiración del niño a compensar su sentimiento de inferioridad.

Adler (quien acuñó el término complejo de inferioridad), al contrario de Freud, señala que el instinto sexual no es el comportamiento principal del niño, sino su pequeñez y el sentirse desprotegido ante el mundo de los  adultos, por eso los niños están afectados profundamente  por un sentido de inferioridad, consecuencia de su tamaño y su poca fuerza física.

Según el austriaco, el niño, en su intento de adaptación, decide dominar a los otros para alcanzar la autoestima y con ella el éxito, aunque el psicólogo considera que la mayoría de las metas son ficticias; advierte que las ficciones pueden ser dañinas al tomar forma de ideales, que por su carácter utópico no se concretan, pero influye en el comportamiento del individuo

El psicólogo (quien, tal vez sufrió algún complejo al ser un pequeño enfermizo), consideraba la vida como una lucha difícil desde el nacimiento, que exige aprender  muchas cosas y superar muchos obstáculos. Dice que el cuerpo es la fuente principal de los sentimientos de inferioridad del niño, pero que intenta sobreponerse; se entrena para mejorar su cuerpo, crea metas de adaptación perfectas y lucha por obtenerlas como si con eso llegara a la felicidad.

Indica que algunas de las metas que aparecen desde la infancia son: dominar de los otros, ser individual (no parecerse a nadie), ser bello, ser rico y famoso. Adler también advierte que este sentimiento hacia esas metas, pueden ser dañinas para el funcionamiento de la personalidad, si esas aspiraciones no son alcanzadas. Para el psicólogo, el ser humano tiene un impulso agresivo innato, por eso, la meta principal es ser el más fuerte y dominar a los demás [tal vez de ahí que tengamos tantos políticos —y dictadores en el mundo].

Por otra parte, dice que quienes tiene sentimientos moderados de inferioridad, son los que buscan las realizaciones constructivas [tal vez hoy diría que estos son los que NO buscan esos  records estúpidos]. Seguro hay más razones; pero este negador de fianzas no es psicólogo.

La tlayuda más grande de Oaxaca

¿Qué diría usted si le dijeran que la Torre Eiffel está en el primer lugar del mundo?

Certeramente, usted preguntaría:

“Y, ¿cuál es la otra Torre Iffel que está en segundo lugar?” Con lo cual, el atarantado interlocutor quedaría estupefacto.

Es decir, para darle un valor a algo, se necesita compararlo con otro. Por eso, ¿qué sentido tiene decir que, en Oaxaca tenemos “La Tlayuda más grande del mundo”, si no conocemos el tamaño de las  españolas, italianas, chinas, vietnamitas, senegalesas, tahitianas o esquimales?

Es absurdo decir eso. Pero el gobierno de Oaxaca lo considera algo grandioso. En todo caso, es la más grande, pero de Oaxaca, que es dónde únicamente se elabora.

¿Que en la super tlayuda vienen motivos de Oaxaca y de la historia de México? Seguro, quien vea a Hidalgo en esa tortilla, sabrá todo lo que pasó al inicio de la Independencia; que el cura se autonombró “Alteza Serenísima” antes que Santa Anna; que Allende lo quiso envenenar porque obstaculizaba el triunfo; que tuvo hijos; que… (Hablando de cosas realmente importantes, recuerdo cuando un mesiánico pidió que a la ciudad de Matías Romero se le añadiera el “Avendaño”. Así se hizo, aunque se le sigue diciendo Matías Romero. Qué tal si fuera en honor del dictador jarocho, el pueblo se llamaría: ¡Rincón Antonio de Padua María Severino López de Santa Anna y Pérez de Lebrón, Oax.!)

Y está bien que cualquiera rompa records, pero ningún gobierno del mundo está obligado aguardar mamotretos premiados (por eso Ripley tiene sus propios museos), y todos tiene derecho a disfrutar obras de arte en alas de mosca, cucarachas y boñiga de vaca (y que las compren y las pongan en su sala), pero el gobierno no debe desviar recursos para ello, ni auspiciarlo como cuestión cultural. Eso forma parte del interés humano. Los museos de Ripley reciben más visitantes que los de la cultura universal; pero es como quien se admira a una mujer que tiene el cuerpo lleno de “piercings”: pero no se quiere casar con ella.

Pronto llegará a Oaxaca el tamal más grande del mundo (primero el de chepil, luego el de mole, después el de iguana, mas tarde el…); luego la “gordita” más grande, el molote, el nicuatole, el pozol, la garnacha… A ver dónde va a meter el gobernador tantas monumentales obras de arte. Por lo pronto, el artista ya amenazó con hacer el super totopo.

¿Cuántos niños oaxaqueños conocen las obras maestras de la literatura, de la pintura, escultura o de la música? ¿No es ahí donde deberían enfocarse el gobierno con su área de cultura? ¿Por qué no compra una imprenta y vende libros a bajo precio?

Pero, no lo que prolifera es lo pantagruélico. Hace unos días nuestro flamante repetidor en la secretaría de Cultura, “Andrés Western” (así lo enviaron en el boletín y así lo copiaron varios sitios de noticias), en representación del gobernador, atestiguó el homenaje post mortem al “primer actor” oaxaqueño Guillermo Zarur, en  la “Presencia de Oaxaca en México” en Plaza de las Estrellas.

Ahí leyeron un texto de Silvia Pinal (tanto lo quería que no llegó) que decía de Zarur que “se consagró en la televisión con programas como ‘Mi secretaria’ y ‘Mujer, casos de la vida real’”.

Muchos oaxaqueños (ignorantes como somos) hasta ahora supimos que tan insigne personaje era de Oaxaca, y quien, durante 54 años se dedicó a alienar al pueblo con la cargas ideológicas que inventó el “Tigre” Azcárraga y a mantenernos en la mendicidad intelectual con las telenovelas. Tal vez Zarur fundó escuelas, orfanatos o casas de asistencia a ancianos en nuestro estado (o hizo grandes películas de culto aún sin estrenar),  y por ello, nuestras autoridades fueron a atestiguar tan importante acto.

Por esas cosas tan importantes, hay que darle un espacio a la “Tlayuda más grande del mundo”. Problemas como los bloqueos; persecuciones de la sección 22 a la otra, y el daño a la niñez, que continúen; que el oaxaqueño sólo lea medio libro al año; que los secuestros y criminalidad en general sigan; que cualquier grupo de presión ponga un sitio de mototaxis y que los conflictos en los pueblos persistan y se sigan matando entre ellos.

Tal vez es un síndrome de nivel nacional, porque el presidente Felipe Calderón fue a hacer guardia de honor en el Casino Royale en  Monterrey. Habría que construir un casino en la zona triqui, para ver si así asiste cuando mueren esos indígenas.……..

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