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Sin Derecho a Fianza/¿Se debe demandar al gobierno?

Publicado por @Shinji_Harper el jueves, 16 febrero 2012
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Juan MANUEL A.

Oaxaca, México.- “Si no lo hiciereis así, la nación os lo demande”. Es lo que sentencia quien le toma la protesta a un gobernante que, antes, dijo: “Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen”, cuando asume el mando de una nación, estado, municipio…

Y, ¿cuándo se lo demanda la sociedad al no cumplir con lo que prometió? Porque los ciudadanos tienen el derecho de interponer  demandas de juicio político ante el Congreso del estado, en contra de los gobernantes que han incumplido o incumplen con su función.

Por eso, llama la atención una nota publicada el pasado lunes 13 de este mes, que dice: “Padres de familia acusaron al gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, de no hacer nada para detener los actos violatorios en detrimento de los derechos de los estudiantes, por lo que interpusieron una denuncia ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para investigar las acciones represivas para despojarlos de planteles escolares que sí cumplen con los 200 días de clases.

“Carmelo Pérez Quintana Fuentes y Raymundo Domingo López, responsabilizaron al mandatario oaxaqueño de permitir abusos de manera arbitraria e injusta contra profesores que no acatan sus acuerdos de parar labores y marchar hacia la Ciudad de México para ‘chantajear’ al Gobierno federal y estatal con la finalidad de conseguir cargos públicos y beneficios económicos que sólo van a parar a manos de los líderes”.

 Si es deber del gobierno hacer guardar la Constitución, al permitir secuestros, bloqueos, clausuras, agresiones o solapar actos criminales como los que nos tiene “acostumbrados” el mal llamado magisterio oaxaqueño, entonces, el gobernante no está cumpliendo con su promesa, con su deber;  es más, es cómplice de los criminales. Por  lo tanto se le debe demandar ante las instancias convenientes para que se le juzgue como corresponde.

Para alguien ajeno a nuestro país, sería inverosímil  imaginar a  profesores en un zafarrancho por “recuperar” una escuela. O cerrando oficinas públicas, comercios,  vialidades o casetas de peaje.

Sería risible si esto apareciera en una película. Cientos de asaltantes de la educación pueden bloquear una avenida y la policía ni se asoma; pero, hacen lo mismo  unas desnutridas  mujeres indígenas y ahí sí: la policía, siempre en vigilia, las agarra y las lanza como fardos a las camionetas: “Cumpliendo con la Constitución: ¡S’ordenes jefe!”

En la mayor parte del mundo la policía desaloja a los manifestantes que agreden, invaden espacios públicos o afectan a terceros, con chorros de agua o con métodos más violentos. Pero no aquí. Los estafadores de la educación son impunes.

Clases perdidas, millones de pesos

perdidos, la niñez perdida…

En lo que va de este ciclo escolar se han perdido casi dos semanas de clases. No  Realizan más paros y marchas de recordación porque no han agredido al pueblo lo suficiente.

Este 14 de febrero marcharon porque, hace un año, intentaron entrar por la fuerza al palacio de gobierno a insultar al presidente Calderón (este negador de fianzas estuvo presente). Cuando la policía lo impidió, se convirtieron en guerrilleros. Por ahí andan las fotos cuando patearon al secretario de Seguridad Pública o cuando un valiente profesor golpeó en la cara a una mujer policía, entre otras hazañas.

Hasta en el estado que nos salvaba (antes de Marcos) de permanecer en último lugar en casi todo: Chiapas, los egresados de  la Normal hacen examen de oposición para una plaza de maestro. El que no lo aprueba no tiene trabajo. Aquí no. Por eso vienen de otros estados a estudiar a Oaxaca, para tener asegurado su futuro.

Como en ninguna parte del mundo, los maestros  oaxaqueños cobran más de tres meses de aguinaldo (40 días paga el gobierno federal, y el resto el de Oaxaca) y, por supuesto, pueden hacer huelgas y desmanes y siempre cobran su salario íntegro y puntual. Ay del pueblo si no es así…

A partir de 1980  con sus “conquistas” le han quitado al gobierno del estado: bonos navideño; bonos de productividad (eran 19 días de pago en 2005). Por si fuera poco pueden heredar la plaza a su hijos —sepan leer o no—, si no hay herederos o hay hijos con dignidad, entonces el profesor se jubila con doble plaza.

Además tiene el control del organismo que se encargaría de regularlos: el IEEPO. Aquí el sindicato nombra a quienes se le antoja para los puestos de supervisión y jefatura de: preescolar, primaria, secundaria, bachilleratos y de educación superior tecnológica… Por eso el IEEPO hace lo que quiere la 22.

Pero tantas canonjías no corresponden con los resultados. Estamos en último lugar de educación; se laboran entre cien y 120 días al año, cuando las normas internacionales exigen que sean mínimo 200 días. Sus acciones de  “lucha” provocan pérdidas millonarias…

A ellos nadie los persiguió…

Cuando el magisterio oaxaqueño ya no quiso estar bajo la férula del cacique Jongitud Barrios se separó y nadie lo persiguió ni  le quitó su centro de trabajo, como ahora hacen con los de la sección 59. Los de la 22 se convirtieron en lo que odiaban. Lo que aconteció en Xitla es una muestra de barbarie e intolerancia.

Se parecen a Joseph Goebbels, el famoso ministro de Propaganda nazi (en repetir mentiras); todo lo que hacen los profesores lo reclaman como que se le infligió a ellos. Inician un zafarrancho, pero declaran que  “fueron reprimidos”.

Este 15 de febrero, Azael Chepi declara que su antagónica, que “este grupo — la sección 59— nació con intensiones claras de ‘desestabilizar’ a la gremial que encabeza”, Es otra mentira. Los miembros se escindieron por las raterías de su ex líder Enrique Rueda Pacheco y camarilla. Si después, los miembros de esa sección fueron utilizados por otra facción del poder, es otro asunto.

A partir de esa separación se ha venido dando una guerra que va perdiendo la más débil, ante el solapamiento de los gobiernos federal y estatal.  Los agresores se quejan de que se privatizará la educación, pero, con sus acciones, lo que se ve es que la sección 22 privatiza la educación para ella.

En cualquier parte del mundo un sujeto tan criminal e incompetente sería despedido sin reparos. No aquí.

 Legalmente el gobierno puede realizar lo que hizo el federal con la desastrosa Luz y Fuerza del Centro. Se puede desaparecer al magisterio oaxaqueño y recontratar a quienes cumplan con los requisitos óptimos.

Pero, ¿quién se enfrentaría a 70 mil desequilibrados que desestabilizarían al estado?

 Lo haría quien tuviera madera de estadista, un gobernante que no amara el poder; uno a quien  no le importa perder todo, si eso fuera necesario…

Por otro lado y volviendo al tema inicial, no es un gobernador solamente el culpable. El gobierno federal es responsable de la educación de todo el país, y es el que paga el salario a los profesores criminales.

Así que, también hay que demandar al presidente Felipe calderón.

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