La violencia por omisión se refiere a la violencia psíquico espiritual, por amordazamiento y por marginación comunicativa de la población. La violencia psíquico espiritual actúa sobre la conciencia de los ciudadanos construyendo otro país cultural distinto al que demanda nuestras bases síquicas culturales milenarias.
En este sentido, la televisión forma generaciones de hombres desinformados haciéndoles creer que lo importante en la vida son los valores intrascendentes de la frivolidad, el consumo, y no los principios del reconocimiento, la autoestima y aceptación del otro como crecimiento personal; colocando el éxito del individuo en la capacidad que tiene para adquirir y acumular bienes y no en la facultad para desarrollar y aumentar su capacidad de acercamiento a los seres humanos.
La violencia por amordazamiento se establece cuando una persona es agredida en su aspecto físico o moral. La violencia por marginación aparece cuando los medios de información colectivos dan a conocer a la sociedad la existencia de personas o sectores que forman parte fundamental de la misma o simplemente los desaparecen.
En México, no obstante que la sociedad ha alcanzado 115 millones de habitantes y pese a que en última instancia los grupos básicos que sostienen a nuestra nación son los que financian el funcionamiento de los medios, “confirmamos que la mayor parte de estos sectores básicos no tienen acceso para participar dentro de los medios de comunicación, especialmente la televisión”.
Para cambiar el esquema de concentración de los medios, en especial la televisión, es fundamental modificar el marco jurídico para evitar que siga siendo el factor que ha concentrado la violencia mediática ante la cual el Estado tiene que negociar, indicó el profesor del Departamento de Educación y Comunicación.
El doctor Mauricio Andión Gamboa indicó que ante la crisis de la sociedad global y en el caso concreto de la ciudad de México, el cuestionamiento del funcionamiento de los medios de comunicación como agencias de servicio social público, hoy las redes sociales permiten prefigurar una alternativa de acceso a la información, como un factor de fortalecimiento a la democracia y la participación ciudadana.
La concentración del poder político y económico de los grandes conglomerados mediáticos de la sociedad global ha puesto en crisis los sistemas democráticos en el mundo, no obstante, la emergencia de los nuevos medios de comunicación en el ciberespacio crearán grandes confrontaciones por el acceso a la información.
Ante esto se espera que los próximos años los grandes conglomerados pierdan su carácter hegemónico, debido al papel alternativo de los nuevos medios que permite el acceso a la información por otras vías, sostuvo el doctor en Sociología de la Educación.
Las redes sociales permiten el intercambio de valores y conocimiento, son un medio con un impacto fundamental que responde a la horizontalidad, el desconcentramiento y la multidireccionalidad de la información y la autocomunicación de masa que nos lleva a sociedades más colaborativas en el ciberespacio y hacia una civilización empática en el mundo, explicó el académico del Departamento de Educación y Comunicación.
Mediante el uso de las redes se establece la conformación de ciudadanías informadas, movimientos ilustrados con capacidad de transmitir información, de hacer confluir intereses; en esa medida “pensamos que las redes sociales están hoy en México y otros países funcionando como una alternativa a los monopolios mediáticos y la información controlada por los Estados autoritarios y totalitarios en el plano de los simbólico”.Te podría interesar...








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