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Muestra DIF-Municipal resultados del Programa de Psiquiatría Comunitaria

Publicado por @Shinji_Harper el jueves, 16 mayo 2013
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Oaxaca, México.- Para Luis Ortiz Padilla, beneficiario del programa Tratamiento Ambulatorio de Pacientes Indigentes Psiquiátricos que desarrolla el Comité Municipal del Sistema DIF de Oaxaca de Juárez, la mañana del miércoles 8 de mayo todo transcurrió con normalidad, desde temprana hora recibió su terapia y se alistó para salir a la calle y realizar sus actividades diarias.

 

Llegada la noche, Luis junto con los 16 pacientes del programa, regresó al albergue para cenar y asearse. Después de bañarse y cambiarse de ropa como lo establecen las reglas del lugar, Luis entró a la recámara de hombres y se encontró con un señor cuyo rostro, a pesar del paso de los años, no olvidó.

 

El acercamiento entre ambos sujetos mantuvo hermético al psiquiatra Juan Manuel Hermoso Limón, quien al ver cómo Luis coloca el brazo sobre el hombro de la otra persona, corrió hacia ellos a fin de evitar un disgusto. Al preguntarles si todo está en orden, Luis con tono sereno respondió- “él es la persona que he buscado, él es mi padre”.

 

Fue así como después de 10 años, Luis Ortiz Padilla se reencontró con su padre don Cirino Ortiz, mejor conocido como Roberto, quien esa noche llegó al albergue luego de recibir el apoyo de la ciudadanía a través de una radiodifusora local, de que su hijo se encontraba en ese lugar.

 

El feliz reencuentro entre padre e hijo, era innegable, había mucho que platicar y explicar luego de 7 años en los que Luis había deambulado como indigente psiquiátrico por las calles Margarita Maza de Juárez y García Vigil, esquina con Morelos de la ciudad capital.

 

El que Luis, originario de Mengolí de Morelos, Miahuatlán de Porfirio Díaz, Oaxaca, haya logrado reconocer a su padre a pesar de padecer esquizofrenia paranoide, se debió al suministro del medicamento y atenciones que desde julio de 2012 recibe por parte del equipo multidisciplinario que integra el programa de Psiquiatría Comunitaria, ya que al revisarlo por primera vez,  refirió que no tenía familiares y debido a la poca información que proporcionó fue difícil comenzar la búsqueda de sus seres queridos.

 

Luego de dar el voto de confianza al personal del DIF Municipal, el 23 de diciembre de ese año, Luis ingresó voluntariamente al albergue para recibir de forma permanente un techo y alimentación como parte del programa Tratamiento Ambulatorio de Pacientes Indigentes Psiquiátricos.

 

Debido a la esquizofrenia paranoide que padece y que afectó su forma de pensar, sentir y actuar, la recuperación de Luis no fue sencilla, pasó por una etapa de depresión, estaba desorientado y era incapaz de seguir la dirección del pensamiento, pero a casi un año de ser tratado por el personal médico ya no tiene miedo y alucinaciones, su sueño ha mejorado, se ha vuelto más empático y acepta que está enfermo.

 

Al conocer la historia de su hijo, don Cirino manifestó que lo único que sabía era que Luis estaba vivo y que nunca perdió la esperanza de volver a verlo. “Él salía a caminar todos los días y regresaba a casa, hasta que un día me dijo que lo dejara tranquilo, que no me metiera en su vida y respeté su decisión. Le perdí la pista y no regresó, por lo que de inmediato comencé su búsqueda la cual interrumpí por motivos de salud. Todo este tiempo hice de todo por encontrarlo, hasta que hace 4 años me dio un paro cardiaco y durante 2 años perdí la movilidad de mis piernas, la cual recobré gracias a las terapias que recibí”.

 

Don Cirino relata que había recurrido a todas las alternativas posibles para solucionar el trastorno de su hijo, desde internarlo dos veces en el Hospital Psiquiátrico de Oaxaca hasta gastar miles de pesos con estafadores y brujos que le prometieron curarlo.

 

“Siempre he deseado lo mejor para mi hijo y más ahora que estamos juntos. La vida se me ha vuelto complicada porque estoy perdiendo la vista, no puedo trabajar y no tengo un hogar para ofrecerle”, expresó don Cirino con un tono de frustración.

 

Por su parte, Luis, con su característico semblante melancólico y de seriedad, declaró que se siente mejor, que le gustaría encontrar un empleo y regresar a casa, pero que por ahora necesita el apoyo que le brindan en el albergue.

 

Programa municipal con resultados

 

María de los Ángeles Martínez Arnaud, presidenta honoraria del DIF Municipal expuso que uno de los principales objetivos del programaTratamiento Ambulatorio de Pacientes Indigentes Psiquiátricos es lograr la reinserción social de las personas beneficiarias, por ello, valoran la posibilidad de que don Cirino y Luis cuenten con un techo y puedan volver a ser una familia.

 

Recalcó que el DIF Municipal garantizará que Luis no abandone el tratamiento y deje de suministrarse el medicamento, y que su padre reciba atención médica. “Ambos serán atendidos en el albergue hasta que tengamos la seguridad de que estarán bien, para ello hemos tramitado el acta de nacimiento de Luis, documento que nos ha permitido iniciar su trámite ante el Seguro Popular para que pueda continuar el suministro de medicamento y no resulte nuevamente una carga para su familia; asimismo se han establecidos puentes de comunicación con los directivos del Hospital Psiquiátrico de Oaxaca para apoyarlo de manera coordinada”, declaró.

 

La historia de Luis se suma a los avances que han demostrado los 16 pacientes del programa Tratamiento Ambulatorio de Pacientes Indigentes Psiquiátricos que antes deambulaban por las calles ante la indiferencia de la sociedad; también ha permitido que 2 personas adultas mayores que se encontraban extraviadas regresaran a casa con su familia, gracias al apoyo de la Comisaría General de Seguridad Pública y Vialidad Municipal que también se ha involucrado y comprometido con el proyecto.

 

Pilar Martínez Iturribarría, directora general del DIF Municipal, informó que una de las personas adultas mayores fue Marcelino Pérez Santiago, vecino de la agencia San Juan Chapultepec, quien regresó con su familia el 14 de febrero.


“Después de una investigación, pudimos determinar que Marcelino Pérez tenía una familia y era maltratado por su esposa, por ello a través del Departamento Jurídico del DIF Municipal comprometimos a sus 4 hijos a responsabilizarse de su padre bajo la firma de la guardia y custodia del adulto mayor; asimismo le ofrecimos los servicios del DIF Municipal”.


También dijo que el otro caso de éxito es el de Francisco Salas Graciano, originario de San Felipe Hueyotiplan, Puebla, quien debido a una confusión en la compra de sus boletos estuvo perdido por varios días en la Central de Abasto, pero gracias a los documentos que referían sobre su identidad pudo regresar el 2 de mayo con su hermana Petra Salas Graciano.


Cabe mencionar que se establecieron vínculos con las autoridades municipales de Hueyotlipan para garantizar que Francisco Salas permanezca en casa y se le de apoyo con los programas y acciones del DIF Municipal.

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