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Investigadores obtienen una nueva variedad de cempasúchil

Publicado por @Shinji_Harper el miércoles, 4 junio 2014
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Oaxaca, México.– Investigadores de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Cuautitlán y del Instituto de Química (IQ) de la UNAM obtuvieron una nueva variedad de cempasúchil (–Tagetes erecta– cempoalxóchitl, del náhuatl cempoalli, veinte, y xóchitl, flor), para la cual tramitan el título de obtentor ante el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS) de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación.

La “flor de veinte pétalos” es un ícono de México, famosa por su intenso color amarillo. Además de su empleo como ornamento en cierta época del año, sus pigmentos de uso agropecuario e industrial representan un mercado importante en el mundo.

José Luis Sánchez Millán, Jesús Guevara Viveros, Ricardo Santiago Díaz y Federico García Jiménez.

José Luis Sánchez Millán, Jesús Guevara Viveros, Ricardo Santiago Díaz y Federico García Jiménez.

Sin embargo, desde el año 2000 su siembra para uso industrial ya no se realiza en el país, pues la mayor parte de la producción se destina al uso ornamental y no para la producción de pigmentos vegetales. Hoy ese mercado es cubierto por China, India y Perú, apuntó José Luis Sánchez Millán, académico de la FES Cuautitlán.

El universitario indicó que el cempasúchil se utiliza a nivel mundial como la mejor fuente de carotenoides para la industria avícola, por ejemplo, en el alimento para aves, lo que permite la pigmentación de la piel del pollo y de la yema de huevo. Además, se emplea en suplementos alimenticios para humanos por sus efectos benéficos en la reducción de radicales libres y contribuye al tratamiento de la degeneración macular asociada al envejecimiento.

Sánchez Millán indicó que el SNICS tiene un catálogo nacional donde están registradas las variedades de plantas que se comercializan en el país y que cuentan con título de obtentor. Ésta sería la primera variedad generada por la Universidad Nacional con tal denominación.

México es centro mundial de origen de esta especie y, por tanto, la biodiversidad es mayor a la que podrían tener chinos, peruanos e indios; parte de nuestro proyecto se fundamenta en la biodiversidad que existe.

Investigadores de la FES Cuautitlán y del IQ de la UNAM obtuvieron una nueva variedad de cempasúchil.

Investigadores de la FES Cuautitlán y del IQ de la UNAM obtuvieron una nueva variedad de cempasúchil.

La variedad lograda en la FES Cuautitlán es más robusta. A la semana de haber sido sembrada ya cuenta con una plántula con cotiledones grandes y gruesos, lo que indica que habrá plantas vigorosas, explicó.

Desde el punto de vista agronómico es plástica, resistente, genera flores grandes y es capaz de adaptarse a diversas condiciones climáticas, “aspectos que nos interesan mucho y a los industriales más”, indicó.

En promedio, 10 por ciento de las inflorescencias sembradas en la facultad tuvieron un peso cercano a los 50 gramos; esto permite considerar que aún se puede explotar el rendimiento de la biomasa.

Como parte de la cátedra de investigación “Mejoramiento de plantas comestibles”, cuyo responsable es Ricardo Santiago Díaz y en la que también participan José Luis Sánchez Millán y Manuel García de la Rosa, de la misma entidad, así como Federico García Jiménez, del IQ, y Yolanda Castells García, de la Facultad de Química, los universitarios han experimentado también con fechas de cultivo; a finales de marzo de 2013 sembraron y obtuvieron flores en julio, “eso indica que estaríamos en posibilidad de producir dos ciclos anuales”.

Se trata de una flor grande, densa y pesada, por lo que podría ser usada como progenitor y así tener la posibilidad de generar variedades que expresen rendimiento de biomasa y alta concentración de pigmentos (principalmente luteína y zeaxantina). “Eso nos haría competitivos a nivel internacional”, resaltó Sánchez Millán.

Frente a otras variedades, la de los universitarios no es tan buena en cuanto a la concentración de carotenoides, aunque la cantidad de los mismos es de entre 15 y 17 gramos, similar a la producida por los chinos, de unos 20 gramos. “Sin embargo, es un carácter relativamente fácil de incrementar mediante herramientas de mejoramiento genético”.

cempasúchil06142El porcentaje de inflorescencias hembras con lígulas (pétalos) es alto, de casi 60 por ciento. “Quizá no es la mejor, hay variedades peruanas e indias con mayor porcentaje, pero no tienen la cantidad de biomasa que la nuestra”.

Al respecto, Ricardo Santiago Díaz comentó que el aporte de ellos ha sido proporcionar una planta que pudiera ser de utilidad industrial como fuente de pigmentos vegetales, mercado codiciado y costoso porque México los importa.

“Si nos convertimos en poseedores de esta variedad vegetal, estaríamos en posibilidad de abatir la importación de pigmentos, lo que a su vez implicaría un ahorro de divisas para la industria y el país”, abundó.

Jesús Guevara Viveros, jefe del Centro de Enseñanza Agropecuaria de Cuautitlán, acotó que una vez que se obtenga el título de obtentor, la FES se convertiría en centro reproductor de germoplasma; a partir de ello, estarían en posibilidad de extenderla a los industriales.

La unidad multidisciplinaria cuenta con un convenio de colaboración con Industrias Alcosa S.A. de C.V., empresa dedicada a la producción de pigmentos naturales para el ámbito avícola, que podrían conseguir la misma o mayor concentración de carotenoides que la especie oriental.

La siembra se ha realizado con riego por goteo, método que ha resultado atractivo y económico; no requiere insecticida para el control de plagas y en un futuro el material orgánico que se obtenga de la cosecha podría incorporarse al suelo para el siguiente ciclo. “Esta línea de investigación abre muchas expectativas”, abundó.

El proyecto universitario inició en 2005, en estos años han realizado varios ciclos de experimentación y selección que les ha permitido mejorar su producto. “Hasta cierto punto se trata de una planta rústica, nunca hemos fertilizado con abonos químicos el suelo; este método basado en la fertilidad natural ha producido flores con peso promedio de 15 gramos y un 10 por ciento de inflorescencias de casi 50 gramos”.

Finalmente, García Jiménez comentó que esta aportación podría “ser la base para obtener mejores resultados en el campo mexicano”, además de extenderse a la producción de flores de tipo decorativo; también podrían ser parte de la industria avícola para la elaboración de alimentos para aves de consumo humano.

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