Así lo afirmó Ben Rhodes, asesor de seguridad nacional del mandatario, al mencionar que “cualquier estrategia para lidiar con la organización ISIS tiene que incluir ambos lados de la frontera en Irak y Siria”.
La decapitación de Foley fue considerada por Rhodes como “un ataque terrorista” contra Estados Unidos.
“Él era un estadounidense y lo vemos como un ataque contra nuestro país cuando uno de los nuestros muere de esa forma”, dijo el alto funcionario.
Pese a que hasta el momento Obama no ha aprobado realizar ataques aéreos en Siria, Rhodes dijo que las fronteras no serán restricción alguna para luchar contra el Estado Islámico