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Zona de silencio en Tamaulipas

Publicado por Naked snake el lunes, 9 febrero 2015
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Tamaulipas.-La ola de violencia desatada en el corredor Reynosa-Matamoros en la primera semana de febrero puso de nuevo en evidencia la “zona de silencio” sobre la cobertura de hechos criminales que existe en Tamaulipas desde hace años.

A la par de los enfrentamientos entre grupos criminales y fuerzas de seguridad federal y estatal, vino también la intimidación a los medios de comunicación. El miércoles 4 de febrero, Enrique Juárez, director editorial de El Mañana de Matamoros, fue sacado por la fuerza de su oficina por sujetos armados, que lo subieron a un vehículo para golpearlo y amenazarlo.

El Mañana comenzaba a retomar, paulatinamente, la cobertura de hechos violentos en la frontera, luego de imponerse la censura. Pero la agresión contra Juárez volvió a cerrar la puerta: El mensaje fue que dejaran de publicar noticias sobre la violencia que envolvía a la zona fronteriza.

Dos días después, el viernes 6 sujetos desconocidos arrojaron una granada a las instalaciones de Televisa Matamoros, en otro acto de intimidación.

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Desde hace años, los medios de comunicación en Tamaulipas han dejado de cubrir hechos de violencia relacionados con el crimen organizado, por lo que los tiroteos, secuestros, bloqueos de carreteras y presencia de grupos armados en las comunidades ha sido ocultado bajo un velo de autocensura derivado de la incapacidad de las autoridades para dar garantías a la libertad de prensa.

Aun así, los medios no han estado exentos de ataques. En los últimos dos años, dos periodistas de medios establecidos han sido asesinados: Mario Ricardo Chávez, director y columnista del diario El Ciudadano en Ciudad Victoria fue secuestrado y asesinado en junio de 2013, y Adrián Gaona, locutor de Multimedios Radio en Reynosa, fue asesinado en agosto de 2014.

Un bloguero anónimo de Tamaulipas comenta que las notas sobre violencia en la región han sido cubiertas en medios nacionales pero de forma remota y generalmente con información escueta. “La información oficial siempre ha sido minimizando los eventos vividos”, dice.

Algunos medios de ciudades texanas que colindan con Tamaulipas también han cubierto la violencia en la zona, pero los mismos periodistas que realizan la cobertura admiten que sus medios les impiden cruzar a México por razones de seguridad. Algunos lo hacen sólo en su tiempo libre, dijeron varios periodistas a la revista Texas Monthly.

El vacío en los medios ha sido llenado por periodistas ciudadanos en redes sociales, que de manera anónima reportan hechos de violencia en el estado, la mayoría usando el hashtag “#ReynosaFollow”. Pero esto no los ha puesto a salvo del peligro. Blogueros anónimos han sufrido campañas de desprestigio por publicar en redes sociales hechos violentos particularmente en la zona fronteriza.

En octubre de 2014, María del Rosario Fuentes, bloguera de la página de Facebook “Valor por Tamaulipas”, fue secuestrada y aunque todavía permanece desaparecida, una fotografía de su cuerpo sin vida fue publicada en su cuenta de Twitter, presuntamente por sus captores. Desde 2013, grupos no identificados habían repartido volantes ofreciendo dinero a cambio de información sobre la identidad de la persona que administra en esa página de Facebook.

Con tres casos desde diciembre de 2012, Tamaulipas es el estado con más periodistas asesinados durante el actual gobierno federal.

El bloguero entrevistado comenta que el silencio en los medios locales comenzó a levantarse tras el lanzamiento de una nueva estrategia de seguridad del gobierno federal para combatir a grupos criminales en el estado en mayo de 2014, en respuesta a hechos violentos ocurridos durante la primavera.

“Los medios locales empiezan a publicar notas de eventos relacionados al narcotráfico”, señala el bloguero, parte de una red de periodistas ciudadanos en el estado.

En efecto, diarios como El Mañana, que publica ediciones en Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, retomaron la cobertura de hechos violentos. Fue precisamente esa cobertura la que habría motivado el secuestro de Enrique Juárez.

Pero tras la agresión, El Mañana suspendió la cobertura de los hechos violentos en Matamoros, donde renunció la mayor parte del personal del diario. Juárez ábandonó el país con su familia mientras que la oficina del diario en Matamoros fue convertida en “corresponsalía”. El director general del diario, Hildebrando Deándar, reconoció que el periódico aplicará la autocensura en Matamoros “para resguardar a nuestro personal”. Posteriormente, Deándar y otros directivos de la empresa incluso dejaron de hacer declaraciones sobre la agresión y la situación que enfrentan.

El bloguero reporta que usuarios de redes sociales “siguen siendo agredidos en diferentes niveles”. Pero en este caso la sospecha es que la campaña proviene de las autoridades, pues el desprestigio se intensificó luego del inicio de la nueva estrategia de seguridad.

De hecho, el mapa Periodistas en Riesgo ha documentado al menos dos agresiones contra reporteros por parte de policías estatales y federales.

Entre dos fuegos, la prensa de Tamaulipas se hunde en una zona de silencio.

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