Home » Cultura, Noticias

Alejandro Dumas, de mensajero a prolífico escritor

Publicado por Naked snake el Jueves, 23 julio 2015
Sin Comentarios


Notimex

Oaxaca, México.-Autor de famosas novelas como “Los tres mosqueteros” y “El conde de Montecristo”, el escritor francés Alejandro Dumas tuvo una existencia difícil, que inició con penurias que le obligaron a emplearse como mensajero, vendedor de tabaco y pasante de notario.

Su existencia concluiría de la misma manera, pues no obstante lo prolífico de su obra (mil 200 textos) acabó viviendo a expensas de su hijo Alejandro, también escritor.

Dumas padre nació el 24 de julio de 1802, en Villers-Cotterests, Francia.

Según el portal “buscabiografias.com”, su abuelo fue el Márques Antoine-Alexandre Davy de la Pailleterie, quien estaba casado con Mariecéssete Dumas; una esclava negra de las islas Indias del Oeste de Santo Domingo, e hijo de un general a las órdenes de Napoleón Bonaparte.

pAlejandro DumasEn 1811 ingresó en la Escuela del Abad Gregorie y permaneció en ella hasta 1813, año en que tuvo que abandonar los estudios debido a la muerte de su padre y a su necesidad de aportar recursos para el mantenimiento familiar.

En 1816 y tras ejercer como mensajero y vendedor de tabaco, Dumas se convirtió en pasante de notario (1816) en su natal Villers-Cotterets.

Cuentan que en 1819 conoció a Adolphe de Leuven, con quien escribió su primer trabajo literario. Desde 1825, editó poemas y relatos largos y representó obras en teatros de variedades, pero el verdadero inicio de su carrera fue en 1829, destaca el portal “biografiasyvidas.com”.

No obstante el poco éxito de sus primeras novelas, la aparición de “Los tres mosqueteros”, en 1944, significó su salto a la fama. Las sumas de dinero que le ofrecían eran grandes y fue eso lo que provocó una verdadera producción de Dumas.

Trabajando incontables horas al día y con la ayuda de varios colaboradores, entre los que destacó el historiador Auguste Maquet, con quien trabajó de 1839 a 1851, llegó a producir más de 80 novelas.

De acuerdo con la citada fuente, Dumas llegó a probar todos los géneros de la literatura, y aunque sus ensayos históricos no tuvieron mucha relevancia, la serie de sus “Impresiones de viaje” (1835-1859), se convirtió en el primer gran reportaje de la época.

Al mismo tiempo, y ante su interés por la política, fue nombrado capitán de la Guardia Nacional parisina, pero se enemistó con Luis Felipe y tras un estrepitoso escándalo en las Tullerías rechazó el nuevo régimen y volvió a la literatura.

Habían sido dos fracasos electorales sucesivos, en marzo y junio de 1848, así que en 1851 huyó de sus acreedores, exiliándose en Bélgica, donde redactó sus apasionantes y pintorescas memorias y compuso nuevas novelas de aventuras.

Para 1853 se sabe que fundó la revista satírica “El mosquetero”, que tiempo después se convirtió en “El Monte-Cristo” y debido a la continua censura de Napoleón III abandonó Francia y se sumó a la expedición de Garibaldi en Sicilia, en 1860.

En este periodo se desempeñó como el encargado de comprar armas para el revolucionario italiano y se instaló, durante cuatro años, en Nápoles, donde Garibaldi lo nombró conservador del museo de la ciudad.

Distanciado del cardenal Francesco Zamparini, Dumas fue expulsado por los napolitanos, y ya en París impulsó nuevos intentos periodísticos, que abortaron al poco tiempo.

El portal en Internet “literatura.itematika.com” señala que el prolífico escritor, autor de más de mil 200 obras, vivió arruinado los últimos años de su vida, en casa de su hijo, el también escritor Alejandro Dumas, donde murió el 5 de diciembre de 1870, a los 68 años de edad.

Comenta el articulo!

Agrega tu comentario, o trackback desde tu propio sitio. Tambien puedes suscribirte a los comentarios via RSS.

No se toleraran conductas inapropiadas. No spam.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio esta habilitado para el uso de Gravatar.