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“Entre mass media te veas”, una mirada al pasado para entender a los medios

Publicado por shinji_nerv el Lunes, 14 septiembre 2015
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México.- Actualmente resulta impensable hablar de cualquier tipo de sociedad en el mundo sin medios informativos, como la radio, la televisión o Internet. En México la aparición del primer medio de comunicación de masas cambió radicalmente la manera en que se relacionaron las personas. La velocidad con la cual se comenzó a manejar la información y los modos de consumo de ésta determinaron en gran medida el desarrollo cultural de los mexicanos.

¿massmediosRadio y televisión han constituido desde entonces un parteaguas no solamente para la vida social, con el paso de los años se creó un nuevo paradigma dentro del acontecer político. Si bien con anterioridad la prensa escrita había establecido un papel importante dentro del juego de poder, la radio y la televisión con su alcance masivo potencializaron el poder mediático.

El periodista José Gutiérrez Vivó reflexionaba en 1989 al respecto: El manejo de los medios como un centro de poder debiera quedar fuera de la concepción del ejercicio periodístico. Si en algo genera poder, debiera ser para la opinión, crítica y sensibilidad de la gente hacia los que si detectan el poder, para mejorar las condiciones de los demandantes”.

La compleja historia del desarrollo de los medios de comunicación electrónicos coadyuvó a la formación de la actual sociedad contemporánea, mientras que ésta a su vez delimitó, mediante la oferta y la demanda, la consolidación de dichos medios. Partiendo de esta premisa, resulta factible comprender primero el desarrollo del contexto sociopolítico del México moderno para entender lo que sucede en la coyuntura actual de los medios de comunicación electrónicos.

Con mayor precisión, el cambio en la política económica de México en la década de los años ochenta fue el punto de ruptura ideológico de los medios masivos de comunicación. Puntualmente esta etapa es el tema de estudio del libro Entre mass media te veas de la periodista Ana María González, quien hizo un retrato del acontecer mediático en el que se definió el surgimiento de nuevos canales y estaciones difusoras.

En ese contexto, la apertura del mercado nacional a las empresas extranjeras por medio del Tratado de Libre Comercio y la desincorporación de las instituciones del Estado hacia el capital privado pusieron en el juego mediático nuevos actores que darían un giro al panorama de la radio y la televisión.

Fue entonces cuando varios medios de comunicación, asumidos como empresas privadas desde años anteriores, confirmaron como prioridad sus objetivos comerciales, de entretenimiento y espectáculo, dejando en segundo término el objeto social que, con el paso del tiempo, se había establecido como una responsabilidad adquirida dentro de los círculos de crítica académica.

Tal fue el caso de la cancelación del proyecto cultural del Canal 9 que hasta entonces “representó un oasis dentro de la programación de Televisa, donde no trataban tanto de vender sus productos humanos, materiales o industriales, sino que ofrecían en gran medida una programación diversificada y centrada en aspectos culturales de bastante trascendencia”, declaró Guillermo Michel, especialista en medios, en entrevista realizada en 1990. Agregó además: “Creo que la comercialización está penetrando muy lastimosamente en todo el ámbito nacional, todo se está comercializando en exceso”.

Uno de los ejemplos más precisos de esta nueva política de desincorporación fue la venta del Instituto Mexicano de Televisión (Imevisión). Ana María González describe los últimos años de existencia de lo que fuera este ambicioso proyecto de televisión nacional que englobó en sus orígenes el canal 7, 11, 13 y 22. “Todo contemplado como un sistema que ‘atenderá a los diversos auditorios de la nación mexicana para cumplir con la misión esencial de servir como instrumento de comunicación al servicio del Estado mexicano’”, comenta la periodista.

Pero el panorama cambiaría para el proyecto nacido en 1985 bajo la presidencia de Miguel de la Madrid. La desincorporación de los canales 7 y 22 del DF, y 8 de Monterrey, fue anunciada mediante un decreto emitido en 1990 por la Secretaría de Gobernación, en el cual sostenía que la venta “forma parte del proceso de modernización y redimensión de las entidades paraestatales, y responde a las necesidades de una sociedad crecientemente plural y participativa que diversifica las opciones televisivas”.

En distintas partes del libro se puede revisar de manera cronológica la sucesión de hechos en torno a la venta de Imevisión y cómo fue que poco a poco se preparó el terreno para que años posteriores surgiera la segunda cadena nacional: Televisión Azteca.

De igual forma, para entender la complejidad de los mass media en la actualidad, es importante conocer, mediante los textos de Ana María González, como fue el nacimiento del canal cultural del Estado, a petición de un grupo de intelectuales, periodistas, artistas y académicos, entre ellos Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco, Elena Poniatowska y Vicente Leñero, inquietados por el posible acaparamiento del modelo de televisión comercial y por la evidente desventaja competitiva entre la televisión cultural (pública) y la televisión privada (comercial), solicitaron a través una carta dirigida al expresidente Carlos Salinas, en 1991, la creación de un canal cultural que desahogara las necesidades de la sociedad civil en esa materia. Es así como se determina que el Canal 22 tomaría el papel de medio cultural, quedando los canales 13 y 7 en venta.

Y es que desde años antes comenzaba a ser crítica la falta de iniciativa gubernamental para el apoyo de proyectos culturales a través de los medios públicos o universitarios. Mientras que en la televisión se contaba sólo con el insuficiente Canal 11 del IPN; en la radio el panorama no era muy distinto. Radio UNAM sobrevivía con problemas de visión desde su estructura y presupuesto, además de tener una infraestructura desactualizada, y Radio Educación, con más de 64 años de experiencia a la fecha del artículo (1988), no lograba librar los conflictos burocráticos, sindicales e incluso ideológicos que conllevaba ser un medio del Estado. “En México se ha dado una concepción corrompida y corrupta al confundir los medios del Estado como si fueran del gobierno y, lo que es peor, como los medios del partido del gobierno”, declaró quien fuera representante del PMS, Eraclio Zepeda tras la huelga de hambre emprendida por Marcial Alejandro Romo López, líder sindical en Radio Educación.

El panorama actual de los medios contempla formas de comunicación marginadas históricamente, pues la necesidad de un respaldo legal a los espacios de índole social abrió en recientes años el debate en torno a los modelos de radiodifusión comunitarios y ciudadanos en la recién aprobada reforma en telecomunicaciones.

Ya desde principios de la década de los noventa, Ana María González hablaba del aporte social que la existencia de este tipo de canales alternativos significaba para la sociedad. Como ejemplo escribió sobre la cancelación de Voz Pública en Radiopolis: “Censurado, sin libertad de expresión terminó 1990. 1991 comienza sin un espacio radiofónico de periodismo civil, pero con una firme consigna: buscar más tiempos de micrófono abierto en las radiodifusoras y ¿Por qué no?, luchar por una radio y un canal de televisión manejados por la sociedad civil”.

En el mismo sentido y pronunciándose en favor del periodismo civil, la autora destaca el trabajo que el Canal 6 de Julio realiza desde 1988 al producir videos de corte documental sobre temas poco tocados o de imposible transmisión en medios abiertos. Concebido a raíz del fraude presidencial de 1988, Carlos Mendoza, representante del grupo de productores, en 1993 puntualiza los principios bajo los que se rige, “trabajamos para el espectador en el sentido más amplio de la palabra, no necesariamente para la gente politizada. Hacer llegar el material al mayor número de gente es ya una forma de entrarle al trabajo sin ser marginal.”

Actualmente el Canal 6 de Julio, con más de 26 años de experiencia, ha publicado 70 documentales y se aprovecha de las plataformas de reproducción online para seguir difundiendo sus contenidos. Puesto que hoy en día la vía digital ha otorgado no sólo al Canal 6 de Julio nuevas oportunidades de comunicación; el traspaso de los medios tradicionales, como la prensa escrita, la radio o la televisión a plataformas digitales en la web, las posibilidades de comunicación directa e impersonal que dan las redes sociales y la facilidad de contacto y respuesta sumada a la inmediatez, confirman que los medios de comunicación y las telecomunicaciones hoy más que nunca están presentes en la vida cotidiana de las personas, siendo significativas para el acontecer social y político.

Bajo este panorama cambiante, los medios de comunicación de masas están a punto de entrar a la siguiente etapa de su existencia en México, con la confirmación en meses pasados de la tercera cadena de televisión nacional, producto de la reforma en telecomunicaciones, los medios televisivos sufrirán de nuevo un reacomodo para dar lugar a este tercer actor mediático.

En el actual contexto de reformas mediáticas, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) recuerda el primer título de la colección Periodismo Cultural a 21 años de la publicación. El libro Entre mass media te veas, de la periodista Ana María González, muestra una selección de entrevistas, reportajes, artículos y crónicas publicados en su momento por el periódico La Jornada entre los años 1986 y 1992.

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