Home » Pobreza

Pobreza infantil desigualdades y desarrollo

Publicado por Naked snake el Sábado, 26 septiembre 2015
Sin Comentarios


Oaxaca, México.-Vivimos en el continente más desigual del planeta. Durante la última década se ha producido un descenso significativo en los niveles de pobreza e indigencia,  a partir de procesos de crecimiento con programas sociales redistributivos.

La caída de la pobreza es mayor si se mide por ingresos y no tan significativa al incorporar necesidades básicas insatisfechas y otras dimensiones. La intensidad de la pobreza,  el porcentaje de privaciones que experimentan los hogares pobres, también disminuyó. Las bajas más notorias tuvieron lugar en Uruguay, Argentina, Brasil, Perú, Chile y  Venezuela.

Sin embargo el informe Cepal 2014  concluye que “la pobreza persiste como un fenómeno estructural” y alerta frente al estancamiento desde 2011 de los procesos de abatimiento de la pobreza. En el contexto latinoamericano la tendencia a la baja de las tasas de pobreza y pobreza extrema se  desaceleró e incluso revirtió en estos últimos años. Si tenemos  en cuenta el crecimiento demográfico, esto significa  una cantidad mayor de personas en situación de pobreza extrema.

A pesar de la crisis del capitalismo central iniciada en 2008, Uruguay continuó creciendo y redistribuyendo. Desde el 39,9% de la población en condición de pobreza en 2004 se llegó a 9,7% en 2014. No es un hecho menor en relación al contexto internacional y a la propia historia del país. Uno de los objetivos de desarrollo del milenio, reducir a la mitad la pobreza,  se cumplió ampliamente. La indigencia pasó de 4,7% en 2004 a 0,3 en 2014,  quince veces menos

Sin embargo la infantilización de la pobreza continúa. A pesar de los avances sociales de este período la pobreza infantil duplica el promedio nacional, superando el 20% de la población. Las cifras de la Encuesta de Salud, Nutrición y Desarrollo Infantil  (ENDIS 2015) muestran que la pobreza sube todavía más, al 32,79%, en la población menor a 3 años, triplicando las cifras nacionales. Es el principal problema social del Uruguay de hoy.

Más del 40% de esta población sufre algún tipo de inseguridad alimentaria, y dentro de ella, el 4,3% presenta inseguridad alimentaria severa y 9% moderada.  Más del 10% de los hogares pobres con niños menores de 3 años padecen  inseguridad alimentaria severa.

Pobreza infantil, desigualdades y desarrollo

Una mirada desde la salud constatará que estos niños presentan mayor vulnerabilidad frente a las enfermedades o desde lo educativo menores posibilidades de aprendizajes. Hay evidencias científicas   de que en los primeros 36 meses se crea la mayor parte de las redes neuronales. La falta de alimentación y estímulos adecuados genera una desigualdad que determinará el desarrollo de la infancia.    Un libro relativamente reciente del economista Tomas Piketty  “El Capital en el siglo XXI” ha generado un debate importante. Su  investigación demuestra  el enorme incremento de la desigualdad en el mundo fruto del extraordinario aumento de las rentas de las clases ricas. Además el trabajo de Piketty  demuestra que la mayor parte de esas rentas provienen de patrimonios heredados. Uruguay es el país con menor desigualdad social en América Latina.

Sin embargo el 10%  de mayores ingresos  recibía  45,2% de la renta total, en 2011. Al mismo tiempo el 1% de mayores ingresos obtenía un 14,1% y el 0,1% superior  alcanzaba  un 4,8% del total de ingresos. Es decir que la concentración es cada vez mayor a medida que se asciende en la pirámide de ingresos. La igualdad social y las transformaciones de la estructura productiva son dos elementos fundamentales de una concepción integral del desarrollo. Las desigualdades extraordinarias actuales son un obstáculo para el mismo.   La revista 116 de CEPAL de agosto  2015 plantea que  un aumento en la tasa del impuesto a la renta de hasta 20% para  el decil superior en la escala de ingresos generaría un efecto redistributivo importante  y  una reducción relevante en el coeficiente de Gini.  Como señalaba Gerardo Caetano recientemente, la preservación de los avances logrados no puede ser el signo principal, la seña de identidad  de este período.

No alcanza. En relación con la infancia no es aceptable para una sociedad como la nuestra, que un tercio de los niños menores de 3 años sufra todas las consecuencias de la pobreza. La transformación de la estructura familiar, los cambios laborales y culturales, modificaron (y debilitaron) los cuidados, generando a veces cortes en la transmisión intergeneracional de  buenas prácticas. Las discriminaciones de género en los cuidados, que responsabilizan a las mujeres exclusivamente, no corresponden en una sociedad donde las mujeres participan activamente del mercado de trabajo y reivindican sus derechos.  La creación del Sistema Nacional de Cuidados votada recientemente  es un paso importante para responder a esta problemática. Son necesarias también otras medidas y más actores que se comprometan e involucren  en este sentido.

http://antropologianutricion.org/anzalone/pobreza-infantil.html

Comenta el articulo!

Agrega tu comentario, o trackback desde tu propio sitio. Tambien puedes suscribirte a los comentarios via RSS.

No se toleraran conductas inapropiadas. No spam.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio esta habilitado para el uso de Gravatar.