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Oaxaca/Trato inhumano a internas de Tanivet parece no tener fin

Publicado por shinji_nerv el Miércoles, 30 septiembre 2015
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Diana Manzo/ Cimacnoticias

OaxacaMaría Cruz, abogada de la organización Mujeres Unidas en torno al Género, la Equidad y la Reivindicación (Muger), todavía no puede olvidar el gran daño psicológico y moral que sufrió no sólo una vez, sino muchas, antes de conseguir el permiso como asociación civil para visitar y dar seguimiento a los casos de las internas de Tanivet.

20150220 Cereso TanivetDedicada en cuerpo y alma a la abogacía, María Cruz decide ingresar a Muger, siendo su primer reto dar cobijo y atención a las mujeres reclusas, por lo que no se niega y acude a su primer encuentro.

Llora, su rostro cambia de color y sus manos sudan al recordar que la revisión en ese centro de reinserción social viola la dignidad de toda mujer; es un trato garrafal que tienen que vivir las familiares de todas ellas, dice.

“Te piden que te quites toda la ropa. Revisan el sostén completito por aquello de traer alguna droga; también te quitan tu calzón y si estás menstruando igual te ven con tu toalla sanitaria. Es algo sumamente desagradable, indescriptible, inhumano, y si traes comida con una cuchara te la revuelven como masa y te dicen si es apta para ingresar”.

Cruz califica esa revisión como un acto cruel e inhumano; puntualiza que no se compara con la revisión en las cárceles de varones, donde las visitas en su mayoría son de mujeres. “En los reclusorios de varones sólo te piden que te quedes con ropa interior, te revisan pero con respeto, lo que no ocurre en Tanivet”, narra.

María, junto con Rosario Villalobos, presidenta de Muger, comparte que Tanivet es un espacio obsoleto con destino desigual, para que una oaxaqueña purgue cualquier sentencia.

Señalan que es evidente que no se cumplen los principios rectores de la Carta Magna en torno al respeto de los Derechos Humanos (DH) y no sólo eso: las instancias correspondientes, como la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), tampoco lo hacen.

“El 14 de febrero dimos acompañamiento a las mujeres presas de Tanivet para que denunciaran ante la DDHPO y se abrió el expediente DDHPO/211/(01)/OAX/2015, del que hasta la fecha no se emite ninguna recomendación al respecto”, advierten las activistas.

OMISIÓN DE AUTORIDADES
 
Muger, junto con otras organizaciones defensoras como Cladem y Mujeres Libres, que dirigen Nelly Martínez Echartea y Maricarmen Ortega Bravo, respectivamente, coinciden en que es evidente la omisión de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Oaxaca (SSPE).

“La Secretaría no ha mostrado ni siquiera la voluntad de separar de su cargo al subsecretario Valdemar Pérez Canseco por encabezar el operativo que agravió a las internas, y la omisión de la DDHPO por no emitir la recomendación al respecto”, reprochan.

Las defensoras apuntan que es momento de iniciar un litigio en el ámbito internacional, ante instancias como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), las cuales al conocer el caso podrían detener estas violaciones sistemáticas, donde el gobierno y el organismo defensor estatal no asumen su responsabilidad.

Ante la situación de vulnerabilidad que viven las internas, el gobierno de Oaxaca debe ser congruente, escuchar sus reclamos y atender sus demandas con una visión incluyente, democrática y de respeto a la dignidad humana, abundan las activistas.

Las presas de Tanivet desconocen si hay o no un Nuevo Sistema Penal Judicial en Oaxaca; a ellas lo único que les preocupa es salir libres y otras más que su sentencia sea fugaz.

Grupos civiles y especialistas consideran que posiblemente disminuya el número de internas en los penales, pero lo que todavía prevalece es la falta de sensibilidad de los servidores públicos.

Añaden que no saben si funcionará o no el Nuevo Sistema Penal Judicial; el hecho es que este nuevo sistema busca la conciliación de las partes a través del perdón.

“Muchas veces encarar a las mujeres con su agresor no consideramos sea la mejor solución, pero se buscará agilidad y beneficio para ellas y sus hijos”, aclaran las abogadas.

En 2012, el diagnóstico “Mujeres privadas de su libertad”, elaborado por el Instituto de la Mujer Oaxaqueña (IMO), arrojó que 96 por ciento de las presas son primodelincuentes, es decir que por primera vez fueron acusadas por algún delito. También desconocen el proceso y sus derechos.

Igualmente, a 83 por ciento de las mujeres detenidas no se les mostró ninguna orden escrita que justificara su detención, pese a que la ley establece que a toda persona en situación de detención o arresto se le deben hacer saber sus derechos, y la razón por la que ha sido detenida.

El 50 por ciento de las internas encuestadas dijo haber sido detenida en su casa; 17 por ciento en la calle; 8 por ciento en el municipio mientras acudía a declarar sobre los hechos o a reconocer el cuerpo de sus familiares asesinados, y 25 por ciento fue detenida en otros lugares.

De ellas, 54 por ciento señaló haber sido detenida por la Agencia Especial de Investigaciones; 8 por ciento por la Policía Judicial; 8 por ciento por la Policía Federal; 25 por ciento por la Policía Municipal, y 4 por ciento por militares.

De acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2014, que elaboró la CNDH, Oaxaca obtuvo una calificación global de 5.09 en su sistema penitenciario.

De forma individual, la Penitenciaría Central del Estado de Oaxaca, Santa María Ixcotel, obtuvo una evaluación de 4.8; el Centro de Internamiento Número 7 Santo Domingo Tehuantepec, 5.0; el Centro de Internamiento Femenil Tanivet, 5.93; y el Centro de Internamiento de Miahuatlán de Porfirio Díaz, 4.62.

En el caso de Tanivet, el diagnóstico detectó deficiencias en la supervisión del funcionamiento del penal por parte del titular, y en el procedimiento para la remisión de quejas de violación a los DH de las internas ante la instancia competente, así como un inexistente acceso a números gratuitos desde teléfonos públicos.

Asimismo, rezago en la atención médica y en acceso a los servicios del penal en igualdad de condiciones; inexistente alimentación de los hijos de las internas; falta de accesibilidad a talleres especializados, y trato discriminatorio a indígenas.

El estado de Oaxaca cuenta con 16 penales, 15 de ellos concentran a hombres y uno a mujeres; en este último, el de Tanivet, a pesar de que está a su máxima capacidad, las celdas de delitos del fuero común aún no presentan sobrepoblación.

El actual encargado del Centro de Reinserción Social Tanivet es el abogado Samuel Estudillo Mendoza, quien ingresó posterior al amotinamiento de las presas (14 de febrero) encabezado por una decena de mujeres, pero respaldado por un centenar, quienes se unieron para poner un alto al hostigamiento, tortura, amenazas y violación a sus DH.

Enviaron cartas para exponer la falta de respeto a sus DH, la tortura y la desigualdad que vivían de parte de la directora del penal, Ángela Torres, y del actual subsecretario de Prevención y  Reinserción Social de la SSPE, Valdemar Pérez Canseco.

Denunciaron –tras un acompañamiento de organizaciones sociales y de defensa de las mujeres– el trato discriminatorio y violento que sufrían, y que aún continúan por la falta de voluntad de las instancias públicas para brindarles las condiciones mínimas de salud, alimentación e higiene.

Estudillo Mendoza reconoció que falta mucho presupuesto para el mantenimiento del sitio, debido a que es mínimo y no alcanza para pintar, tener “sanitarios de lujo” y camas dignas.

PÉSIMAS INSTALACIONES

Las celdas en Tanivet están en estado crítico, no hay camas, sólo piedras (lozas de duro cemento) que miden entre metro y medio y dos metros, las cuales son  cubiertas por una colchoneta y sábanas.

También hay una cocina, una clínica y un patio enorme donde las reclusas elaboran a diario sus artesanías como bolsas, carteras, cinturones y figuras decorativas.

En el tema de salud, posterior a la queja que salió a la luz pública, la SSPE habilitó a cuatro médicos, dos mujeres que atienden por la mañana y dos varones por la noche.

El presupuesto que destina el gobierno de Oaxaca para la alimentación de una interna e interno en los penales es de 20 pesos para las tres comidas en el fuero común, y 50 para el fuero federal.

“El recurso que llega a Tanivet es insuficiente; la mayoría de la alimentación es con verduras; al menos dos veces a la semana consumen carne”, puntualizó el encargado del penal.

 

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