En medio de la inestabilidad económica mundial y el impacto residual de la pandemia de COVID-19, las remesas enviadas por los oaxaqueños que residen en el extranjero experimentaron un notable crecimiento del 6.82% durante el último año.
Oaxaca.-Este aumento se traduce en un ingreso crucial para muchas familias de Oaxaca, un estado que históricamente depende de las remesas como una fuente significativa de sustento.
De acuerdo con datos proporcionados por el Banco de México, en el transcurso del último año, las remesas desde Estados Unidos y otros países alcanzaron un total de 2,300 millones de dólares, lo que representa un aumento considerable frente al año anterior. Este incremento no solo demuestra la resiliencia de la diáspora oaxaqueña, sino también la importancia del apoyo financiero que ofrecen a sus seres queridos en el estado natal.
Los oaxaqueños que emigran buscan mejorar sus condiciones de vida y frecuentemente envían una parte de sus ingresos a casa para ayudar a sus familias. Estos fondos son utilizados en gastos cotidianos, como alimentación, educación y atención médica. La economista y especialista en migración, Dra. Laura Martínez, señala que “las remesas juegan un papel fundamental en la economía local de Oaxaca, ayudando a elevar los niveles de bienestar en comunidades que, de otra manera, tendrían que enfrentar mayores dificultades económicas”.
El aumento en las remesas también puede ser atribuido a varios factores, entre ellos, el crecimiento del empleo en sectores que son clave para la población migrante en Estados Unidos, así como el fortalecimiento del peso mexicano frente al dólar. Esta combinación ha permitido que más dinero fluya hacia Oaxaca, lo que, a su vez, impulsa el consumo interno y contribuye a la reactivación económica de la región.
Por otro lado, este crecimiento también plantea cuestiones sobre cómo dependientes se vuelven algunas comunidades de estas transferencias. Aunque las remesas han sido un salvavidas en tiempos de crisis, algunos expertos advierten que existe el riesgo de que las economías locales se enfrenten a desafíos significativos si esta fuente de ingresos llegara a disminuir. El Dr. Julián Hernández, sociólogo y analista económico, puntualiza que “es importante diversificar las fuentes de ingresos en estas comunidades, promover el desarrollo local y la creación de empleo dentro del estado, para no depender exclusivamente de las remesas”.
El impacto positivo de estas remesas no solo se siente en el ámbito económico, sino también en el social. Muchas comunidades en Oaxaca han visto mejoras en infraestructura, educación y salud gracias a los recursos que las familias reciben del extranjero. Proyectos de construcción de escuelas, atención médica y programas de apoyo social se han logrado implementar gracias a estas transferencias.